María Corina Machado Enfrenta Obstáculos Continuos para Regresar a Venezuela Tras Siete Intentos Fallidos

Internacionales
María Corina Machado ha realizado siete intentos frustrados para regresar a Venezuela desde diciembre de 2025, enfrentando problemas con permisos, vuelos y embarcaciones. Estos esfuerzos contrastan con su salida clandestina del país y su posterior exilio, donde recibió el Premio Nobel de la Paz y se reunió con el presidente Donald Trump. A pesar del cambio político en Venezuela, su retorno sigue siendo un desafío, sin una explicación única para los impedimentos.

Desde su salida clandestina de Venezuela en diciembre de 2025, María Corina Machado ha intentado volver al país en siete ocasiones. Sus planes, originados desde Estados Unidos, Panamá y diversas islas caribeñas, tanto por aire como por mar, se han visto frustrados por inconvenientes relacionados con autorizaciones, rutas, vuelos y, en el intento más reciente, una supuesta falla mecánica en la embarcación que la transportaría desde Panamá. El intento más reciente tuvo lugar esta semana, cuando Machado consideró utilizar Aruba y Curaçao como puntos de entrada hacia Venezuela. Esta alternativa surgió después de que una nave preparada en Panamá no pudiera zarpar debido a un problema técnico. El equipo de la líder había denominado la operación “Ítaca”, aludiendo a un regreso al hogar después de una prolongada travesía. Esta situación difiere significativamente del escenario que dejó al abandonar Venezuela. Machado partió el 8 de diciembre de 2025, de incógnito, sin pasaporte y a bordo de una pequeña embarcación. Desde entonces, ha viajado por diversas naciones, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz, se encontró con el presidente estadounidense Donald Trump y presenció desde el extranjero la caída de Nicolás Maduro, quien permanece recluido en Nueva York.

El primer esfuerzo por regresar se efectuó el 26 de junio, cuando Machado despegó de Virginia en un avión privado con destino a Curaçao. Aunque las autoridades neerlandesas habían concedido inicialmente el permiso de aterrizaje, este fue revocado mientras la aeronave ya estaba en vuelo, forzándola a regresar. Dos días después, el 28 de junio, intentó continuar el viaje desde Panamá. Machado procuró abordar un vuelo de Copa con destino a Caracas, pero tampoco lo logró. A partir de entonces, surgieron otras opciones que fueron descartadas antes de concretarse. Para septiembre, ya habían fracasado cinco estrategias diferentes. El equipo decidió entonces disminuir la cantidad de autorizaciones requeridas y mantener en reserva los pormenores de las operaciones. Panamá se convirtió en la base de la denominada operación Ítaca. Una pequeña embarcación cruzó el Canal de Panamá el 21 de septiembre y su partida estaba programada para la madrugada siguiente desde el Caribe. Los trámites migratorios estaban listos, pero la compañía que había facilitado el barco informó de una avería que impedía su partida. Machado optó entonces por una séptima alternativa: volar a una de las islas del Caribe frente a Venezuela y completar desde allí el viaje por mar. No obstante, esta opción también fue descartada y se convirtió en el séptimo intento fallido.

Hasta la fecha, no se han presentado evidencias de una decisión coordinada para impedir el regreso de Machado, ni de que todos los incidentes tengan una causa común. Los eventos registrados incluyen permisos revocados, vuelos que no pudieron efectuarse, rutas desechadas y una embarcación que quedó inoperable por una avería justo cuando estaba lista para zarpar. Cada episodio ha tenido una justificación diferente, aunque todos culminaron con el mismo resultado: Machado permanece fuera de Venezuela. El propio Gobierno estadounidense ha declarado públicamente que la líder puede regresar. El presidente Donald Trump negó el 8 de julio que su administración estuviera obstaculizando su vuelta y afirmó que nunca le había indicado que no regresara.

Machado pasó gran parte de 2024 como una de las figuras más destacadas de la oposición venezolana. Tras ser inhabilitada políticamente, apoyó la candidatura de Edmundo González Urrutia para las elecciones presidenciales del 28 de julio de ese año. El Consejo Nacional Electoral proclamó ganador a Nicolás Maduro, pero la oposición publicó actas que, según su conteo, otorgaban la victoria a González Urrutia. El Centro Carter también cuestionó el resultado oficial. Estados Unidos terminó reconociendo a González como presidente electo. Después de los comicios, Machado pasó a la clandestinidad. Varios líderes y colaboradores opositores fueron arrestados o abandonaron el país, mientras algunos permanecieron refugiados en la Embajada de Argentina en Caracas. La dirigente reapareció públicamente el 9 de enero de 2025, durante una manifestación en Caracas, y posteriormente volvió a ocultarse. Finalmente, en diciembre, logró salir de Venezuela por el Caribe en una operación que incluyó una travesía marítima hacia Curaçao.

Mientras se encontraba en la clandestinidad, Machado recibió el Premio Nobel de la Paz. El anuncio tuvo lugar el 10 de octubre de 2025 y fue comunicado por Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel. Machado no pudo asistir inicialmente a la ceremonia en Oslo. Su hija recibió el galardón en su nombre y la dirigente llegó posteriormente a Noruega. Desde allí aseguró que llevaría el premio de vuelta a Venezuela “en el momento oportuno”. Semanas después, Estados Unidos intervino militarmente en Venezuela, capturó a Maduro y lo trasladó a Nueva York. El cambio en el panorama político venezolano, sin embargo, no significó el regreso de Machado. Washington optó por mantener parte de las estructuras estatales existentes y colocó a Delcy Rodríguez al frente del Gobierno interino. Mientras tanto, Machado comenzó a gestionar desde el exterior su retorno y a mantener comunicación con funcionarios estadounidenses y otros actores internacionales.

Los sismos registrados el 24 de junio aceleraron la determinación de Machado de intentar volver. Desde el extranjero, la dirigente consideró que la situación de emergencia que atravesaba Venezuela hacía más urgente su presencia en el país. A partir de entonces se sucedieron los siete intentos que concluyeron esta semana en Panamá. No hay una explicación única para los obstáculos encontrados: algunos se relacionaron con decisiones administrativas, otros con dificultades logísticas y el último con una avería en la embarcación preparada para el viaje. Nueve meses después de dejar Venezuela, Machado ha recorrido distintos países, recibió el Nobel de la Paz, se reunió con Trump y ha intentado regresar en siete ocasiones. La primera vez salió del país cuando Maduro aún estaba en el poder y su aparato de seguridad la perseguía. Ahora, con Maduro encarcelado en Estados Unidos, Machado sigue sin encontrar una ruta que le permita volver a Venezuela. La operación fue denominada “Ítaca” por la intención de completar el viaje de regreso. Por ahora, después de siete intentos, ese destino continúa pendiente.