Xi Jinping Llega a Washington para Histórica Visita de Estado tras Más de una Década

Internacionales
El presidente de China, Xi Jinping, ha llegado a Washington para su primera visita de Estado a la Casa Blanca en más de diez años. Su encuentro con el mandatario estadounidense, Donald Trump, busca mitigar las crecientes fricciones entre ambas naciones líderes. La visita, que se extenderá por varios días, es crucial para abordar temas de alta tensión bilateral.

El presidente chino, Xi Jinping, llegó a la capital estadounidense para su primera visita de estado a la Casa Blanca en más de diez años. Su objetivo es reunirse con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, buscando aliviar las tensiones incrementales entre las dos potencias mundiales principales.

El líder de China, quien permanecerá en los Estados Unidos desde el 23 hasta el 25 de septiembre, aterrizó a las 17:40 horas (21:40 GMT) en un avión de la aerolínea estatal Air China en la base aérea Andrews, situada en las afueras de la capital estadounidense. Trump se trasladó hasta la base para recibir a su homólogo a pie de pista, un gesto poco común que enfatiza la relevancia que la Casa Blanca otorga a este encuentro.

Esta es la primera visita de Xi a la Casa Blanca en más de una década, desde la que realizó en el año 2015, por invitación del entonces presidente Barack Obama. También constituye el tercer encuentro entre ambos líderes desde que Trump regresó al poder, después de las reuniones efectuadas en octubre del año pasado en Busan (Corea del Sur) y el pasado mayo en Pekín.

La jornada principal tendrá lugar este jueves, cuando ambos sostendrán una reunión bilateral en la Casa Blanca. Durante este encuentro, abordarán algunos de los principales puntos de conflicto entre Washington y Pekín, tales como la tregua arancelaria, el conflicto en Irán, el futuro de Taiwán y la competencia por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).

Aunque no se anticipan grandes acuerdos, es previsible que mantengan el tono cordial de sus reuniones previas, en las que los líderes de las dos principales potencias globales han optado por mantener los canales de diálogo y han resaltado su buena relación personal, a pesar de las profundas diferencias entre sus respectivos Gobiernos.