Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en la República Dominicana a menudo resultan en fatalidades, y un patrón recurrente es la abrumadora mayoría de hombres entre los fallecidos. Este fenómeno plantea interrogantes sobre factores sociales y delictivos subyacentes. Expertos sugieren que la mayor participación masculina en actividades criminales, junto con aspectos de crianza y entorno, podrían explicar esta marcada diferencia.
Con regularidad, los medios de comunicación reciben reportes sobre individuos que pierden la vida en tiroteos durante operativos realizados por agencias como la Policía Nacional, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Dirección Central de Investigación (Dicrim).
Un aspecto que destaca en gran parte de estos informes es la presencia predominante de hombres entre las víctimas mortales y la casi inexistente aparición de mujeres, una situación que genera cuestionamientos acerca de los elementos sociales y criminales que podrían justificar esta disparidad.
El sociólogo Jaime Tavera, consultado para este reportaje, vinculó esta tendencia con una mayor implicación masculina en actos delictivos y con factores relacionados con la formación, el contexto familiar y los modelos de interacción social. “La mayoría de quienes cometen delitos son hombres”, aseveró Tavera, quien sostuvo que esta brecha no puede explicarse por una única razón, sino como parte de un suceso social más amplio y complicado.
El especialista indicó que, dado que hay una mayor intervención masculina en actos criminales, también se incrementa la presencia de hombres en situaciones que podrían desembocar en supuestos intercambios de disparos.
Este análisis surge después de que el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Manuel María Mercedes, afirmara que, en las semanas previas a sus declaraciones, 25 hombres habían fallecido en presuntos tiroteos.
Al referirse a estas acciones, Tavera puso en duda que la muerte de personas identificadas como delincuentes pueda considerarse una estrategia eficaz para disminuir la criminalidad. “Parece ser que la estrategia de las autoridades se basa en creer que cuantos más delincuentes eliminen, mayor será la posibilidad de frenar esta ola de delincuencia”, manifestó.
Su punto de vista concuerda con las críticas expresadas por Mercedes, quien sostuvo que existe la creencia de que a través de la “eliminación física” de individuos relacionados con actividades criminales se podría reducir la delincuencia.
El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos también manifestó preocupación por el número de fallecimientos registrados en este tipo de operativos y cuestionó la eficacia de las políticas públicas orientadas a combatir la delincuencia y la criminalidad.
Según Tavera, recurrir a este tipo de soluciones no ha demostrado resolver el problema, puesto que los actos delictivos continúan ocurriendo a pesar de las muertes reportadas durante las intervenciones policiales.
Un fenómeno con múltiples causas
El sociólogo enfatizó que la delincuencia es un fenómeno intrincado y con múltiples factores, en el que pueden influir la educación, el entorno familiar, las condiciones económicas y otros aspectos sociales.
También mencionó la exposición a material violento en plataformas digitales, videojuegos y medios de comunicación como elementos que, desde su perspectiva, pueden incidir en ciertas conductas, aunque ninguno de estos factores explica por sí solo el comportamiento delictivo.
Tavera relacionó, además, las dificultades económicas con escenarios de mayor vulnerabilidad social y consideró que las políticas dirigidas a reducir la delincuencia deben abordar las causas que contribuyen a generarla, en lugar de centrarse exclusivamente en respuestas punitivas.
Percepción ciudadana frente a las muertes en intervenciones policiales
Jaime Tavera también abordó la reacción de una parte de la ciudadanía ante la muerte de individuos vinculados a hechos delictivos. “Existe un porcentaje elevado de la población que lo aprueba”, afirmó.
Explicó que ciertos crímenes pueden generar sentimientos de indignación y rechazo que llevan a algunos segmentos de la población a respaldar respuestas contundentes contra los presuntos responsables.
Cantidad de fallecidos
Al menos 30 personas han fallecido en los últimos 35 días durante intervenciones de la Policía Nacional, decesos que la institución atribuye a confrontaciones ocurridas durante operativos preventivos.
Según las versiones policiales en estos casos, los individuos habrían iniciado los intercambios de disparos durante las intervenciones, motivo por el cual las autoridades habrían tenido que actuar.