El asalto sufrido por el cantante Julián Oro Duro y su cónyuge, Zeneida Socorro Castillo, fue meticulosamente planeado con un mes de anticipación. La acusación detalla una coordinación precisa y una distribución de funciones entre los implicados, quienes aprovecharon la confianza de las víctimas para ejecutar el crimen. La investigación subraya la premeditación del acto y el papel crucial de un informante.
La agresión perpetrada contra el músico Julián Oro Duro y su pareja, Zeneida Socorro Castillo, fue concebida y organizada con un mes de anticipación. Esta acción se llevó a cabo de forma coordinada, con un acuerdo previo y una clara división de responsabilidades entre los participantes. Así lo afirma el documento de acusación presentado por la fiscalía, el cual también especifica que, para llevar a cabo el delito, el acusado Lawrence Mark Liranzo Marcos se valió de la relación de confianza que mantenía con las personas afectadas.
De igual modo, el Ministerio Público indica que Phillips Michael Tejeda Vásquez, también conocido como Michael Tejada, proporcionó datos cruciales para la comisión del acto delictivo y mantuvo contacto con quienes lo ejecutaron, con el fin de que estos permanecieran dentro de la residencia hasta el arribo del artista. El expediente explica que la permanencia de los agresores por más de seis horas dentro del domicilio, incluso después de haber privado de la vida a Zeneida Socorro Castillo y de haber hallado importantes cantidades de efectivo y artículos de valor, demuestra la naturaleza premeditada del suceso.