El juez Samuel Arias Arzeno, integrante de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), ha resaltado la notable productividad de su jurisdicción, con más de 27,000 sentencias emitidas en siete años. Adicionalmente, enfatiza la relevancia de la transformación digital para la rendición de cuentas éticas y la implementación de la mediación como una vía para acercar los servicios judiciales a la ciudadanía. Su visión busca fortalecer la confianza pública en el sistema judicial.
El magistrado de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Samuel Arias Arzeno, hizo hincapié en los altos índices de rendimiento alcanzados por dicha dependencia. Señaló que en un lapso de siete años, se han emitido más de veintisiete mil resoluciones, y él mismo ha fungido como ponente en más de cinco mil de ellas, lo que representa un veinte por ciento del total.
Frente a los integrantes del Consejo Nacional de la Magistratura, Arias Arzeno detalló que la Primera Sala mantiene porcentajes de resolución de expedientes superiores al noventa y ocho por ciento, sin contabilizar los periodos impactados por la pandemia de COVID-19. El juez también resaltó el papel fundamental de las herramientas tecnológicas (la modernización digital) para simplificar la presentación de denuncias éticas contra jueces y empleados del poder judicial.
Entre las determinaciones de mayor trascendencia en las que ha participado como expositor, mencionó asuntos relacionados con el reconocimiento de la paternidad después del fallecimiento, las reclamaciones de los nietos contra sus abuelos, el valor probatorio de las anomalías vinculadas a altos voltajes frente a cortocircuitos, y las donaciones entre cónyuges. El magistrado destacó que estos precedentes forman parte de las situaciones que han requerido un examen legal especializado y que contribuyen al progreso de la jurisprudencia del país.
UNA TRAYECTORIA ENTRE LA JUDICATURA Y LA ENSEÑANZA
Arias Arzeno obtuvo su grado en Derecho por la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) en el año mil novecientos noventa. Posteriormente, cursó un Máster Internacional en Resolución de Conflictos en la Universidad Oberta de Catalunya en dos mil siete. Posee más de dos décadas de experiencia en el ámbito académico y fue director de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
Su recorrido profesional incluye el ejercicio en las áreas civil y mercantil, laboral, familiar, constitucional y de propiedad intelectual, además de diversas responsabilidades dentro del sistema de administración de justicia. En dos mil once, se convirtió en el primer representante de los jueces de las cortes de apelación y entidades similares ante el Consejo del Poder Judicial (CPJ). También ejerció como coordinador de la Cumbre Judicial Nacional de dos mil dieciséis.
Al momento de su nombramiento como juez de la Suprema Corte de Justicia, en dos mil diecinueve, ocupaba la presidencia de la Tercera Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional.
PLANIFICACIÓN PARA REFORMAR EL SISTEMA JUDICIAL
El magistrado explicó que diversos actores vinculados al sistema de justicia han participado en reuniones enfocadas en la formulación de planes y políticas públicas judiciales, así como en la creación del Plan Estratégico Decenal del Poder Judicial. Afirmó que este proceso posibilitó la apertura de espacios de discusión sobre la planificación y las decisiones indispensables para establecer el modelo de sistema judicial que el país aspira a desarrollar en los próximos diez años.
“Los participantes del Plan Decenal tuvieron la oportunidad de debatir sobre la planificación y la toma de decisiones acerca del tipo de sistema judicial que desean para los próximos diez años”, explicó.
Arias Arzeno sostuvo que el Plan Estratégico Decenal representa una visión de futuro para el Poder Judicial, mientras que el Observatorio Judicial Dominicano constituye una herramienta para analizar la situación actual del sistema de justicia.
TECNOLOGÍA PARA FORTALECER LA PARTICIPACIÓN DE LOS CIUDADANOS
Consideró que estas herramientas contribuyen a combinar la transparencia, la participación y el empoderamiento ciudadano, al establecer vías formales para que las inquietudes de la población puedan ser recogidas y atendidas por las instituciones. En este contexto, subrayó la importancia de disponer de normativas y políticas institucionales relacionadas con la participación social y la protección de datos personales, elementos que, a su juicio, son cruciales para consolidar una política de justicia abierta y duradera.
MEDIACIÓN COMO ALTERNATIVA PARA ACERCAR LA JUSTICIA
Arias Arzeno reiteró, además, el compromiso del Poder Judicial con el fortalecimiento de los métodos de mediación a través de las Casas Comunitarias de Justicia (CCJ) y los centros de Mediación del Poder Judicial. Explicó que estos mecanismos posibilitan ofrecer alternativas para resolver conflictos y aproximar los servicios judiciales a las comunidades, especialmente en aquellos asuntos que pueden hallar una solución sin la necesidad de agotar todas las fases de un proceso legal.
El magistrado sostuvo que la mediación también ayuda a proyectar una imagen distinta de la justicia, distanciada de la percepción de que los tribunales están vinculados exclusivamente con sanciones y disputas. “Nos permiten mostrar algo mejor que la cara punitiva que se presenta habitualmente en los tribunales”, afirmó.
La perspectiva propuesta por Arias Arzeno fusiona la productividad judicial, la planificación estratégica, la incorporación de tecnología, la participación ciudadana y los mecanismos alternativos de resolución de conflictos como componentes para reforzar la confianza de la población en el sistema de justicia.