Residentes del Residencial Vista Catalina, en La Romana, han expresado su preocupación por la presunta construcción de una estación de servicio en un área común de su comunidad. Los trabajos, atribuidos al desarrollador original del proyecto, se realizan en un terreno que, según los vecinos, debería ser una zona de amortiguamiento ambiental. La situación ha generado inquietud por los riesgos de seguridad y salud, así como por un posible impacto ambiental.
Los habitantes del Residencial Vista Catalina, en la provincia de La Romana, han denunciado la ejecución de excavaciones profundas dentro de los límites de su zona residencial. Según sus afirmaciones, en este lugar se estaría erigiendo presuntamente una gasolinera. Los vecinos atribuyen estas actividades al promotor inicial del complejo.
De acuerdo con la queja presentada a N Digital, las obras se llevan a cabo en la calle 4ta, en la esquina con la calle principal, frente al establecimiento Papito Buffet. El terreno en cuestión, conforme a la versión de los residentes, es un área común designada para la protección ambiental. Los denunciantes sostienen que esta condición está establecida en los planos oficiales aprobados, identificados como Planos P. No. 20-A y P. No. 21-REF.-C-1, y aseguran que la parcela fue excluida de la venta de solares residenciales.
La comunidad también señala un presunto daño ecológico, al indicar que la zona intervenida ha sido despojada de los árboles que antes cubrían el terreno. A esta situación se suma la inquietud de los residentes por los posibles peligros que, a su parecer, implicaría la instalación de una estación de combustibles dentro del entorno habitacional. Los vecinos alertan sobre las posibles repercusiones para la seguridad de las familias y la salud de los niños que residen o estudian en las cercanías.
Según explicaron, el sitio donde actualmente se realizan trabajos con maquinaria pesada se encuentra a una cuadra del Centro Educativo Prof. Yvelisse Prats Ramírez de Pérez, una institución que acoge a niños menores de siete años.
Los residentes indicaron que manifestaron su rechazo colectivo a la obra durante una reunión comunitaria. Sin embargo, aseguran que las labores presuntamente han continuado día y noche. Asimismo, señalaron que el promotor del proyecto supuestamente se habría negado a detener los trabajos y afirmaron que la alcaldía local mantendría una postura favorable a su autorización.
Ante esta circunstancia, la comunidad informó que ha notificado formalmente a las autoridades ambientales pertinentes, a quienes solicita intervenir y determinar si las obras cumplen con las regulaciones ambientales, urbanísticas y de seguridad aplicables.