La audiencia del caso Nido ha entrado en un receso debido a un intenso debate sobre las ausencias de abogados, generando solicitudes de desistimiento tácito por parte de la defensa. Esta situación ha provocado una discusión sobre cómo las incomparecencias impactan tanto a los imputados como a las víctimas, mientras se busca una solución que garantice la continuidad del proceso judicial.
La representación legal de los acusados argumentó que algunas de las ausencias no tenían una justificación apropiada, incluyendo la de letrados que debían estar presentes, por lo que solicitó al juzgado que declarara un abandono implícito. Afirmó, además, que las faltas no solo perjudican a los acusados que esperan una resolución judicial, sino también a las personas afectadas por el proceso. Respecto a quienes presentaron excusas, indicó que no podía emitir un juicio sobre su validez. Por otro lado, los representantes legales de los demandantes rechazaron la propuesta de la defensa y sostuvieron que no se ha podido determinar la razón de la inasistencia de algunos profesionales. Consideraron que su exclusión del proceso podría afectar los derechos de las víctimas.
Durante la sesión también se sugirió que, si se excluye del proceso a quienes fueron debidamente notificados y no comparecieron sin una justificación válida, el juicio podría avanzar. En contraste, en los casos donde se presentaron excusas, sería necesario examinar cada situación antes de tomar una determinación. El procedimiento se encuentra en la fase de presentación de pruebas testimoniales, principalmente con testigos de la parte demandante, entre ellos las víctimas. Aunque el tribunal había establecido que se podían escuchar hasta cinco testigos por sesión, hasta ahora solo ha comparecido uno en cada jornada realizada.
Según los abogados de las partes involucradas, el proceso acumula más de cincuenta sesiones, mientras la defensa insiste en que se ha generado una dinámica que finalmente causa agotamiento entre los participantes. Adicionalmente, se han registrado al menos siete excusas de abogados de los demandantes por diversas razones, incluyendo malestares estomacales y otras afecciones médicas. La investigación del caso se inició tras una denuncia divulgada el 7 de octubre de 2023 en el programa N Investiga, de la periodista Nuria Piera, y posteriormente dio origen a la Operación Nido, ejecutada por el Ministerio Público en enero de 2024. Entre los acusados se encuentran Emmanuel Rivera Ledesma, Emmanuel Eduardo Rivera Pichardo, Mirna Catalina Rivera Ledesma, Juan Omar Rosario López, Reilin Arismendy Rosario García, Escarlet Mercedes Cruz Figueroa y María Gabriela Rivera, junto con las compañías Indisarq, SRL, y CRD Equipos Pesados, SRL.