El movimiento Justicia Jet Set, liderado por Ana María Ramírez, sobreviviente del colapso del Jet Set, celebra el inicio del juicio contra los hermanos Espaillat. Ramírez enfatizó la importancia de la continuidad del proceso sin aplazamientos y la consideración de todas las pruebas. El grupo reitera su solicitud de modificar la acusación de homicidio involuntario a voluntario, argumentando la existencia de elementos que respaldan esta reclasificación.
Ana María Ramírez, quien sobrevivió al derrumbe del Jet Set y preside el movimiento Justicia Jet Set, manifestó su satisfacción por el comienzo definitivo del juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat este viernes, evitando el aplazamiento que se había solicitado. Ramírez subrayó que el juez había convocado a todas las partes demandantes y que estas asistieron, lo que, a su parecer, garantizaba las condiciones adecuadas para el inicio del procedimiento. Asimismo, solicitó que las audiencias prosigan sin nuevas demoras y que se evalúen todas las evidencias.
La sobreviviente también reiteró la petición que el movimiento Justicia Jet Set ha presentado previamente para que la tipificación legal del caso se cambie de homicidio involuntario a homicidio voluntario. Ramírez cuestionó que el Ministerio Público haya enfocado su argumentación en la negligencia y afirmó que hay factores que, a su entender, deben ser considerados por el tribunal, incluyendo evidencias sobre el estado del local desde 2015 y la circunstancia de que este continuara en funcionamiento. El homicidio voluntario conlleva sentencias que varían entre 20 y 30 años de privación de libertad.