El exministro de Medio Ambiente, Francisco Domínguez Brito, ha alertado sobre la grave situación ambiental que enfrenta República Dominicana, señalando que la destrucción de recursos naturales y la contaminación hídrica están llevando al país hacia una catástrofe inminente. Destacó que el deterioro ya es una realidad palpable, no una amenaza futura, y que la escasez de agua es una preocupación creciente.
Francisco Domínguez Brito, antiguo titular del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, alertó que la nación dominicana podría estar dirigiéndose hacia una calamidad ecológica, a causa de la devastación y la gestión inadecuada de los activos naturales del territorio. “Estamos agotando nuestros cursos fluviales, degradando paulatinamente nuestras áreas boscosas y contaminando el agua que aún poseemos. Si no modificamos la trayectoria, la República Dominicana se encamina a una catástrofe medioambiental”, declaró.
Esta advertencia se emitió durante una conferencia impartida en la Universidad Católica Nordestana (UCNE), donde Domínguez Brito afirmó que el deterioro ambiental del país ha trascendido de ser una amenaza futura para transformarse en una realidad que los dominicanos experimentan y perciben a diario. “Basta con observar nuestros ríos. Cada vez transportan menos líquido. Nuestros depósitos subterráneos también padecen. Y una porción considerable del agua que todavía fluye está contaminada. ¿Qué haremos cuando nos demos cuenta de que nuestra reacción fue demasiado tardía?”, inquirió.
El exfuncionario indicó que ecosistemas cruciales como Valle Nuevo, Los Haitises y la Sierra de Bahoruco siguen bajo severas presiones. A esta situación añadió la tala de árboles, la pérdida de especies, la polución atmosférica y una crisis de desechos sólidos que impacta a ciudades, arroyos, litorales y comunidades. “El cambio climático no es un discurso de científicos ni un problema venidero. Es el calor insoportable que sentimos en nuestras urbes. Son las sequías, las precipitaciones extremas y la creciente exigencia sobre nuestra disponibilidad de agua”, aseveró.
El también exsenador sostuvo que República Dominicana, dada su condición insular y ubicación geográfica, presenta una elevada vulnerabilidad climática y consideró imperativo acelerar las estrategias de adaptación ante estos sucesos. Domínguez Brito también hizo hincapié en la situación ambiental de Haití y las posibles repercusiones para República Dominicana, dado que ambas naciones comparten la isla de La Española. “Compartimos una pequeña isla. La devastación en un lado, inevitablemente, termina afectando al otro. La naturaleza no reconoce límites políticos”, expresó.
De igual modo, mencionó las dificultades en el suministro de agua experimentadas en Puerto Rico como una señal de lo que puede suceder cuando coinciden las sequías, el cambio climático y una mayor presión sobre los recursos hídricos. “Todavía podemos evitar lo peor, pero el tiempo se nos agota. Proteger nuestros bosques, restaurar nuestros ríos, salvaguardar las fuentes de agua, desintoxicar, reforestar y adaptarnos al cambio climático debe convertirse en una verdadera causa nacional”, manifestó.
Domínguez Brito concluyó señalando que la recuperación de los recursos naturales puede ser mucho más compleja que superar otras crisis. “Un país puede recuperarse de una crisis económica. Pero un río que dejamos morir, un bosque que destruimos o una especie que desaparece quizás nunca los volvamos a ver. Lo que está en juego no es solamente el medio ambiente. Es nuestra propia supervivencia.”