En la República Dominicana, la proporción de cesáreas alcanza el 68.2% de los nacimientos, cifra que se eleva hasta el 87.9% en centros privados, superando ampliamente las recomendaciones internacionales. Expertos sugieren que duplicar la remuneración de los médicos por partos vaginales podría incentivar su práctica, ya que actualmente las aseguradoras pagan lo mismo por ambos procedimientos, a pesar de que el parto vaginal demanda más tiempo de atención médica.
En Santo Domingo, el 68.2% de los alumbramientos analizados por la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025), correspondientes a mujeres de 15 a 49 años, se efectuaron mediante cesárea. Esta cifra se disparó hasta el 87.9% en establecimientos de salud particulares.
Según la encuesta, solo el 31.8% de los nacimientos fueron por vía vaginal, y de estos, el 47.2% ocurrieron en instituciones sanitarias públicas, en contraste con el 12.1% en clínicas privadas. Estas estadísticas difieren marcadamente de la referencia global histórica, situada entre un 10% y un 15% para las cesáreas, un dato recordado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su comunicado de 2015.
Frente a estos números, el doctor Julio Gonell, presidente de la Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología (SDOG), explicó que el elevado número de cesáreas se debe a múltiples causas. Entre ellas, mencionó que algunas mujeres optan por este método y que las administradoras de riesgos de salud (ARS) remuneran por igual a los ginecólogos por ambos tipos de parto, a pesar de que el nacimiento vaginal requiere mayor dedicación.
El especialista indicó que hace aproximadamente dos décadas, los partos por cesárea constituían cerca del 15% y recordó que, en épocas de acceso más limitado a la medicina, muchas mujeres daban a luz de forma natural en sus hogares. Por ello, consideró que, con los avances médicos y la mayor preparación actual, las cifras de cesáreas deberían ser inferiores.
Gonell resaltó que, en naciones como Estados Unidos, la práctica de una cesárea suele estar ligada a justificaciones médicas, como la posición del bebé que dificulta el parto vaginal, escaso líquido amniótico o riesgos para la salud materna.
El presidente de la SDOG opinó que el índice de cesáreas puede disminuirse con diversas estrategias y señaló que el sistema de remuneración de las ARS para ambos procedimientos podría influir en las estadísticas.
“Un factor que está influyendo considerablemente es que las ARS pagan lo mismo por ambos procedimientos médicos”, afirmó Gonell, quien enfatizó que el parto vaginal exige más tiempo de atención, lo que, a su juicio, podría contribuir a que se realicen menos nacimientos por esta vía.
Asimismo, explicó que los representantes de la ginecología buscan que las ARS incrementen al doble la remuneración que los médicos perciben por llevar a cabo partos vaginales. En su opinión, esta medida podría ayudar a reducir la alta proporción de cesáreas.
Gonell sostuvo que las pacientes que se someten a cesáreas pueden experimentar más complicaciones en comparación con quienes tienen partos vaginales, incluyendo infecciones de heridas, hematomas y hemorragias relacionadas con el alumbramiento. Según su declaración, estas complicaciones se observan con menor frecuencia en los partos vaginales.
El especialista añadió que las cesáreas también implican mayores costos para el Estado, debido a las posibles complicaciones y a la atención médica que estas demandan.
Gonell explicó que una mujer que ha tenido previamente una cesárea puede, posteriormente, dar a luz por vía vaginal, siempre y cuando no presente complicaciones médicas, incluidas las relacionadas con la presión arterial.
El especialista recomendó que el Estado prepare hospitales equipados para atender a mujeres con antecedentes de cesárea que puedan optar por el parto vaginal. Además, consideró esencial orientar a las pacientes sobre las opciones disponibles y sensibilizarlas acerca de los beneficios del parto vaginal.
La Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR) es un estudio estadístico periódico realizado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en la República Dominicana para conocer las condiciones de vida de la población.
El informe de 2025, publicado el 1 de julio de 2026, entre sus principales hallazgos, indica que el 74.5% de la población declara tener un seguro médico, mientras que el 97.2% de los jóvenes de 15 a 24 años sabe leer y escribir. Asimismo, el 91.5% de los niños menores de 5 años cuenta con acta de nacimiento y el 97.6% de las mujeres que tuvieron un hijo en los dos años previos a la encuesta recibieron atención prenatal de personal de salud calificado. El informe detalla también que el 97.6% de las mujeres que tuvieron un hijo en los dos años anteriores a la encuesta recibieron atención prenatal de personal de salud calificado.