República Dominicana se prepara para fortalecer su red de transporte público con la adición de dos sistemas modernos. El primer segmento del Teleférico de Santo Domingo Oeste y el Monorriel de Santiago están programados para iniciar sus operaciones hacia finales de 2026, según lo informado por la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret). Estos proyectos prometen mejorar la movilidad y ofrecer alternativas de desplazamiento eficientes para miles de ciudadanos.
Elmer Féliz informa que la nación dominicana incorporará dos nuevas alternativas de movilidad antes de concluir este año: la fase inicial del Teleférico de Santo Domingo Oeste y el Monorriel de Santiago. Ambos desarrollos avanzan con el objetivo de comenzar a funcionar durante los últimos meses de 2026. Esta proyección fue comunicada por Jhael Isa Tavárez, director ejecutivo de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret), quien indicó que ambas iniciativas forman parte de la ampliación de los sistemas de transporte masivo promovidos por el Gobierno.
En Santo Domingo Oeste, la etapa inicial de la Línea 3 del Teleférico tiene previsto conectar el kilómetro 9 de la autopista Duarte con las áreas de Buenos Aires de Herrera y Pintura. Este segmento busca facilitar el movimiento de los residentes de Santo Domingo Oeste hacia puntos de enlace con otros sistemas de transporte de la capital. Uno de los lugares con mayor afluencia será Pintura, donde las autoridades estiman un tránsito diario de más de 20,000 usuarios, lo que lo convierte en un punto clave para la integración del nuevo sistema. La primera etapa será sucedida por una segunda fase que planea extender el trayecto hacia El Café de Herrera, Los Mina de Herrera y, posteriormente, Quitasueño, en Haina.
Mientras tanto, en Santiago de los Caballeros, el Monorriel se encuentra en la etapa final de su construcción y las autoridades también anticipan su puesta en marcha hacia finales de 2026. El sistema abarcará aproximadamente 13 kilómetros de recorrido y contará con 14 estaciones, atravesando sectores estratégicos de la urbe. La infraestructura está diseñada para trasladar alrededor de 20,000 pasajeros por hora en cada dirección, con el propósito de ofrecer una opción de transporte rápido para una ciudad que por muchos años ha dependido fundamentalmente del transporte por carretera. Antes de iniciar el servicio comercial, el monorriel deberá completar las pruebas pertinentes para verificar el correcto funcionamiento de los trenes, las estaciones y los diversos componentes del sistema.