Familiares y seguidores de Ángel Gabriel Capellán, conocido como “El Pastor”, se congregaron frente a la Fiscalía de San Cristóbal para exigir su pronta liberación. Argumentan que el proceso judicial en su contra es injusto y defienden la labor social que, aseguran, Capellán realizaba a través de su fundación, ayudando a personas vulnerables y con adicciones. La manifestación incluyó testimonios de quienes afirman haber sido beneficiados por el centro.
Parientes, amigos y simpatizantes de Ángel Gabriel Capellán, apodado “El Pastor”, se reunieron el jueves ante la Fiscalía de San Cristóbal para demandar su excarcelación, considerando que el procedimiento legal en su contra es una injusticia. Con oraciones, cánticos y lemas, los manifestantes defendieron la obra que, según afirmaron, Capellán realizaba en favor de niños, adultos y personas de bajos recursos a través de la Fundación Restaurando Vidas, situada en Haina.
Los presentes también criticaron que legisladores y otras figuras públicas hayan señalado al líder religioso antes de que concluya el proceso judicial. Aseguraron que Ángel Gabriel Capellán se ha dedicado a asistir a individuos en situación de vulnerabilidad y afirmaron que, mediante su organización, ha llevado a cabo tareas sociales que, en su opinión, las autoridades no han atendido. Durante la protesta, también se presentaron relatos de personas que dijeron haber recibido auxilio en el centro.
Un individuo narró que llegó a la fundación mientras lidiaba con problemas de dependencia a las drogas y aseguró que, gracias al tiempo que permaneció allí, logró abandonar el consumo. Actualmente, dijo, se encuentra recuperado, casado y conviviendo con su esposa. Los manifestantes solicitaron que Ángel Gabriel Capellán, alias “El Pastor”, sea puesto en libertad para que pueda reanudar las actividades de los centros donde, según explicaron, ofrecía ayuda a niños, adultos y personas con dificultades de adicción.
Al ser consultados sobre si la fundación poseía los permisos requeridos para brindar estos servicios, algunos de los seguidores minimizaron este aspecto. Argumentaron que, en caso de que faltara alguna autorización, correspondía a las autoridades imponer una sanción o realizar una advertencia, en lugar de mantener al pastor detenido. Entre las personas que acudieron a apoyarlo se encontraba la madre de una menor de ocho años que figura en el expediente del Ministerio Público.
La mujer aseguró que tres de sus hijas permanecieron bajo el cuidado de la fundación y afirmó que recibieron un buen trato. Según relató, acudió al centro ante las dificultades que enfrentaba para conseguir cupos en escuelas donde inscribir a sus hijas. Explicó que la fundación se convirtió en una alternativa para que las menores recibieran educación y permanecieran bajo supervisión mientras ella trabajaba. Estas declaraciones se producen mientras el Ministerio Público mantiene una investigación contra Ángel Gabriel Capellán, alias “El Pastor”, por supuestos actos cometidos contra menores que residían en el centro.
El caso salió a la luz después de que un niño de 12 años huyera del lugar y denunciara supuestas palizas, quemaduras, privación de alimentos y trabajos forzados. La denuncia provocó la intervención de las autoridades y el posterior rescate de 13 menores.