El Ministerio de Salud Pública de República Dominicana ha intensificado sus medidas de vigilancia epidemiológica de forma preventiva, luego de que se reportaran casos sospechosos de ántrax en una comunidad del suroeste de Haití. Las autoridades dominicanas aseguran que no se ha registrado ningún caso de la enfermedad en el país, y que estas acciones buscan fortalecer la capacidad de detección temprana y respuesta ante cualquier eventualidad, sin que exista una emergencia sanitaria actual.
La cartera de Salud Pública comunicó que la nación caribeña no tiene registros de infecciones por carbunco cutáneo o ántrax, y que, en previsión, ha fortalecido la observación epidemiológica debido a la investigación de posibles contagios de esta patología en una localidad situada al suroeste de Haití.
El titular de Salud Pública, Víctor Atallah, explicó que estas iniciativas de supervisión tienen como objetivo potenciar la aptitud de los servicios sanitarios para identificar a tiempo cualquier eventualidad y activar los protocolos pertinentes. Subrayó que las disposiciones adoptadas no obedecen a una situación de crisis sanitaria en el territorio.
“República Dominicana no presenta casos de ántrax ni existe una situación de emergencia sanitaria. Hemos reforzado la vigilancia como una medida de precaución y nuestros servicios de salud están preparados para reconocer de manera oportuna cualquier caso que genere sospechas”, manifestó Atallah.
Vigilancia preventiva
Según la información recibida, las autoridades de salud haitianas están investigando trece posibles casos en Baliverne, perteneciente a la comuna de Dame-Marie, en el departamento de Grand’Anse. Dentro de los casos bajo análisis, se han notificado dos decesos, aunque esto no implica hasta el momento una confirmación de ántrax como causa de muerte. Como posible fuente de exposición, se indaga el contacto con ganado enfermo.
El carbunco o ántrax es una enfermedad provocada por la bacteria Bacillus anthracis, que afecta principalmente a animales herbívoros, como el ganado bovino, ovino y caprino. Las personas pueden contraerla mayormente por contacto directo con animales contagiados o con productos de origen animal contaminados. La enfermedad no se transmite usualmente entre individuos, por lo que el riesgo relacionado con el contacto con una persona afectada es mínimo.
Las acciones de prevención se enfocan especialmente en el monitoreo epidemiológico y zoosanitario, incluyendo evitar la movilización no regulada de animales y productos de origen animal. El Ministerio de Salud Pública mantiene coordinación con el Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Ganadería para fortalecer la supervisión y la detección oportuna, así como con los organismos internacionales correspondientes.
Asimismo, se han intensificado las directrices al personal de salud para la identificación y notificación inmediata de cualquier caso que genere sospechas. El país cuenta con capacidad diagnóstica a través del Laboratorio Nacional de Referencia Dr. Defilló.
El Ministerio instó a la ciudadanía a mantenerse informada a través de las fuentes oficiales. También reiteró que las medidas implementadas son de carácter preventivo y forman parte de los mecanismos habituales de vigilancia y preparación sanitaria del país. Salud Pública continuará monitoreando la situación en colaboración con las instituciones nacionales correspondientes y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).