Las fuerzas armadas de EE. UU. han interceptado un centenar de navíos comerciales en los primeros dos meses de la renovada restricción marítima contra Irán, concentrando sus operaciones en el estratégico estrecho de Ormuz. Esta acción, descrita como un "muro de acero", busca mantener el control de la zona, siguiendo la directriz del presidente Donald Trump de finalizar un acuerdo previo con Teherán. La tensión regional también ha impactado los mercados energéticos globales.
Las fuerzas militares de Estados Unidos han obstruido el paso de un centenar de naves comerciales durante los primeros sesenta días del segundo cerco naval impuesto a Irán, según comunicó el Comando Central estadounidense (CENTCOM). Esta operación se lleva a cabo principalmente en los alrededores del crucial estrecho de Ormuz. CENTCOM indicó que desde el 14 de julio, ninguna embarcación ha logrado cruzar el perímetro sin el permiso de las fuerzas estadounidenses. El organismo describió la operación como un “muro de acero” y aseguró que sus efectivos continúan enfocados en preservar el dominio de la zona marítima.
La actual restricción fue reinstaurada por orden del presidente Donald Trump, después de que diera por terminado un pacto de cese al fuego alcanzado con Teherán en junio. En una fase inicial del bloqueo, desarrollada entre abril y junio, Estados Unidos había desviado más de 140 navíos, mientras que a otros cincuenta se les concedió autorización para transportar asistencia humanitaria. La crispación en la región también ha repercutido en los mercados energéticos mundiales. El crudo West Texas Intermediate (WTI) finalizó la semana en 100,5 dólares por barril, en un entorno particularmente delicado debido a la relevancia del estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo global.
Desde Irlanda, Trump manifestó que anticipa que el conflicto con Irán concluya poco después de las elecciones legislativas de medio término, programadas para el 3 de noviembre. El mandatario también sostuvo que, una vez finalizada la contienda, los precios del petróleo podrían empezar a disminuir. Mientras Washington y Teherán mantienen posturas opuestas, Irán anunció conversaciones con Omán para establecer rutas marítimas provisionales y seguras que permitan reactivar el tránsito comercial por Ormuz. Al mismo tiempo, el presidente iraní Masoud Pezeshkian alertó sobre el deterioro económico causado por las sanciones estadounidenses: la inflación interanual alcanzó el 87,9 % en julio y los precios de alimentos y bebidas se incrementaron un 128 %.