Empresas recién establecidas, administradas por jóvenes de Azua con edades entre 19 y 24 años, y sin un historial de crédito previo, han sido adjudicatarias de contratos por un valor total de 110 millones de pesos en una licitación del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE). Estos acuerdos tienen como finalidad proveer el almuerzo escolar en diversas instituciones educativas de San Pedro de Macorís, lo que ha generado interrogantes debido a la falta de experiencia y respaldo financiero de los beneficiarios.
Organizaciones empresariales de reciente creación, lideradas por individuos de Azua con edades comprendidas entre los 19 y 24 años, y que carecen de un historial crediticio documentado, consiguieron adjudicaciones por un monto total de 110 millones de pesos en una licitación pública del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE). El objetivo de estos contratos es suministrar el almuerzo a estudiantes en escuelas ubicadas en San Pedro de Macorís.
La firma Beltrán Beltre, SRL, fundada el 22 de mayo de 2025, obtuvo un contrato de 48 millones de pesos tan solo seis meses después, en noviembre del mismo año. Sus propietarias, las hermanas Nayelli Carolina y Luisa Margarita Beltrán, de 24 y 23 años respectivamente, aparecen como estudiantes en sus documentos de identidad, residen en Azua y no poseen antecedentes financieros que las avalen.
En el mismo proceso de selección, Franniel Ramírez Beltrán, de 24 años y también originario de Azua, se hizo con un contrato que supera los 24 millones de pesos, a pesar de no contar con un perfil económico que justifique su capacidad operativa. A este caso se añade el de Caroline Michelle Díaz Beltré, de 19 años, cuya empresa fue registrada en julio de 2025 y recibió un contrato por 38 millones de pesos.
En resumen, 110 millones de pesos fueron asignados a individuos y compañías que apenas tienen unos meses de existencia y que están localizadas a más de 100 kilómetros del lugar donde deben entregar los alimentos.
Tras ser contactado por el programa N Investiga, el INABIE rechazó conceder una entrevista y, en su lugar, remitió un documento de ocho páginas con explicaciones que no aclaraban por qué las empresas inicialmente objetadas en las evaluaciones preliminares fueron finalmente habilitadas de manera extraordinaria y terminaron obteniendo contratos millonarios.
La investigación surgió después de que la empresa Beltrán Beltrán, SRL, enviara una notificación legal a dicho programa, solicitando la rectificación de información y negando cualquier relación con otros proveedores involucrados en el proceso.
Cabe recordar que los proveedores de Azua se suman a las objeciones relacionadas con la licitación del servicio de almuerzo escolar para el período 2026-2028 en San Pedro de Macorís, un proceso que involucra más de 1,900 millones de pesos y que fue impugnado ante el Comité de Compras del INABIE y la PEPCA.
Según la documentación presentada por 11 proveedores afectados, 15 de las 51 empresas a las que se les adjudicaron contratos en esa provincia habían sido descalificadas en la evaluación inicial por no cumplir con los requisitos establecidos. Sin embargo, posteriormente recibieron contratos que superan los 445 millones de pesos.
Entre las anomalías mencionadas se incluyen locales que estaban desocupados en el momento de la inspección, supuestas falsificaciones de documentos y conexiones entre las compañías participantes. Por el contrario, proveedores locales con más de una década de experiencia e inversiones considerables quedaron excluidos del proceso, a pesar de haber obtenido puntuaciones superiores a los 89 puntos.
Los afectados alegan que la entidad modificó el método de cálculo de distancias, favoreciendo a cocinas situadas a kilómetros de los centros educativos. Ante estas quejas, el INABIE comunicó la suspensión de 14 proveedores tras confirmar que varias de las instalaciones declaradas eran inexistentes o se encontraban desmanteladas.