El pastor Ángel Gabriel Capellán se presentó este martes en el Palacio de Justicia de San Cristóbal para enfrentar la solicitud de medida de coerción en su contra. Se le acusa de supuestos abusos a menores bajo su cuidado, en un caso que ha generado gran expectativa y ha sido pospuesto en dos ocasiones anteriores. La audiencia busca determinar su situación legal mientras avanza la investigación.
Ángel Gabriel Capellán, un pastor, llegó este martes al Palacio de Justicia de San Cristóbal. Allí se espera que se decida sobre la medida de coerción solicitada en su contra, debido a acusaciones de presuntos maltratos a niños y adolescentes que estaban bajo su supervisión. Las autoridades lo trasladaron al tribunal bajo custodia, con considerable atención mediática, ya que esta audiencia había sido postergada dos veces previamente.
Esta es la tercera ocasión en que se intenta llevar a cabo la audiencia para definir la medida coercitiva contra el líder religioso. Las acusaciones surgieron después de una intervención en la Fundación Restaurando Vidas, situada en el área de La Pared, El Feliciano, en Haina. El incidente se hizo público cuando un joven de doce años escapó de las instalaciones, lo que llevó a la intervención de las autoridades y el subsiguiente rescate de varios niños y adolescentes que se encontraban allí.
El pastor enfrenta imputaciones relacionadas con supuestas agresiones físicas, confinamiento y otras condiciones difíciles a las que, al parecer, eran sometidos algunos de los menores. Será la corte quien establecerá la medida de coerción que deberá cumplir mientras prosigue el procedimiento de investigación.
El caso emergió a la luz pública después de que uno de los jóvenes huyera del lugar el 28 de agosto y se presentara ante las autoridades para denunciar las circunstancias en las que, según su testimonio, vivían los niños. Posteriormente, las autoridades intervinieron el establecimiento y retiraron a catorce menores del sitio.
La defensa, por su parte, cuestiona diversos elementos empleados para sustentar la imputación. Cassandra Ramírez, quien acudió al Palacio de Justicia en apoyo del pastor, sostiene que no existe una parte querellante y duda que la investigación se base primordialmente en la declaración de un solo menor. Ramírez también pone en tela de juicio el origen de las marcas que presenta el niño y asegura que, según la versión proporcionada por su madre, estas tienen una causa distinta a la señalada por la acusación. Además, describe el proceso como un “show mediático” y afirma que el Ministerio Público carece de pruebas suficientes para justificar una condena contra Capellán.
Frente a las objeciones de la defensa y de quienes respaldan al pastor, el Ministerio Público mantiene su acusación contra Capellán por los supuestos actos cometidos en perjuicio de los menores. La audiencia de este martes permitirá al tribunal escuchar los argumentos de ambas partes y considerar la petición de medida de coerción presentada contra el pastor, en un proceso donde las versiones de la acusación y la defensa permanecen en conflicto.