Los cultivadores de arroz dominicanos enfrentan una nueva ola de inquietud tras la petición de Estados Unidos de revocar el Decreto 693-24. Esta normativa, promulgada por el presidente Luis Abinader, busca salvaguardar la producción agrícola nacional. La posible anulación del decreto podría reintroducir condiciones de libre comercio que, según los productores, amenazan la estabilidad del sector.
Marcos Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Arroz (Fenarroz), declaró el martes que los agricultores de arroz del país se encuentran nuevamente en un estado de incertidumbre. Esto se debe a la solicitud de Estados Unidos de dejar sin efecto el Decreto 693-24, emitido por el presidente Luis Abinader con el fin de proteger la producción local.
Rodríguez explicó que, previo a la emisión del decreto, el sector se sentía inquieto por los efectos del libre comercio. Esta situación, según sus palabras, se había estabilizado con la medida adoptada por el Gobierno a través del decreto. "Hoy sentimos como que estamos en incertidumbre de nuevo", manifestó durante una entrevista en el programa El Día.
El dirigente sostuvo que una eventual derogación del decreto implicaría regresar a las condiciones de libre comercio entre Estados Unidos y República Dominicana para este producto. Esto, a su juicio, podría poner en riesgo una parte considerable de la producción interna.
Rodríguez indicó que en República Dominicana se producen aproximadamente entre 13 y 14 millones de quintales de arroz, mientras que el consumo nacional asciende a unos 1.25 millones de quintales al mes. Señaló que cualquier déficit que surja para abastecer el mercado local podría cubrirse mediante importaciones desde Estados Unidos. Sin embargo, defendió que estas importaciones se limiten exclusivamente a la cantidad necesaria para satisfacer la demanda no cubierta por la producción nacional.
Asimismo, denunció la existencia de empresas dedicadas a la importación de arroz, aun cuando ese ingreso del producto no es necesario.
El presidente de Fenarroz resaltó que en el país se cultivan cerca de 15 mil variedades de este cereal. Según Rodríguez, la actividad arrocera se lleva a cabo en 21 provincias y agrupa a más de 30 mil productores, por lo que enfatizó la importancia de mantener mecanismos que resguarden la producción nacional.