El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor-Ito-Bisonó, presidió un encuentro clave para avanzar en la creación de puertos secos en la zona fronteriza. Estas infraestructuras, establecidas por el Decreto 166-26, buscan optimizar el comercio exterior y reforzar la capacidad logística del país. La iniciativa requiere una estrecha coordinación entre diversas entidades gubernamentales y del sector privado para garantizar su éxito.
Santo Domingo.– El titular de la cartera de Relaciones Exteriores, Víctor-Ito-Bisonó, presidió la primera mesa de trabajo interinstitucional con el fin de definir la puesta en marcha del Decreto 166-26. Dicho decreto dispone la edificación de puertos secos en la región limítrofe, con la meta de facilitar el intercambio comercial exterior y fortalecer la infraestructura de transporte del país.
Durante la sesión, Bisonó señaló que la activación de estas instalaciones va más allá de la simple construcción, exigiendo una sincronización entre las entidades encargadas del comercio, trámites aduaneros, seguridad de la frontera, inversiones, logística y relaciones internacionales. “Aquí, la habilidad diplomática en materia económica se convierte en una herramienta concreta al servicio del beneficio nacional. Es nuestra tarea establecer los canales de comunicación que permitan progresar técnicamente, buscando soluciones que impulsen el comercio y siempre salvaguarden la autonomía, la protección y los intereses de la República Dominicana”, manifestó el canciller.
Bisonó sugirió además emplear el corredor que une Comendador con Belladère como un proyecto inicial, para que las autoridades puedan acumular experiencia y fijar metodologías que después se puedan replicar en otros puntos de la zona limítrofe.
En la reunión estuvieron presentes representantes del Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), la Dirección General de Aduanas (DGA), la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), ProDominicana, el Consejo Nacional de Competitividad (CNC), el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), la Autoridad Portuaria Dominicana (APORDOM) y Desarrollo Fronterizo.
Asimismo, acudieron delegados de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA), la Asociación Dominicana de Centros y Operadores Logísticos (ASOLOGIC), el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) y la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).
A lo largo de la jornada, cada organismo presentó las responsabilidades que asumiría dentro del proceso y las acciones necesarias para implementar la normativa. El objetivo es configurar sistemas de coordinación y diseñar un plan de acción conjunto para la puesta en funcionamiento de los puertos secos.
Bisonó estuvo acompañado por la viceministra de Asuntos Económicos y Cooperación Internacional, Vilma Arbaje de Contreras. En el encuentro también participaron el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; el director general de Aduanas, Nelson Arroyo; el director general de Impuestos Internos, Pedro Urrutia; el director interino de ProDominicana, Vladimir Pimentel; el director ejecutivo del CNC, Peter A. Prazmowski; el vicepresidente ejecutivo de la AIRD, Mario Pujols, y el vicepresidente ejecutivo del CONEP, César Dargam, entre otros funcionarios y representantes del sector privado.
¿Qué estipula el Decreto 166-26?
El Decreto 166-26, promulgado el 16 de marzo de 2026, declara de primordial interés nacional el diseño, la financiación, la edificación, el equipamiento, la operación y el mantenimiento de puertos secos en la región fronteriza. La disposición contempla la instalación y habilitación de estas infraestructuras en Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales, donde operarían como centros logísticos terrestres bajo las reglas y procedimientos que rigen las zonas primarias aduaneras.
La meta es optimizar las operaciones de comercio exterior y contribuir a la consolidación de la República Dominicana como un polo logístico de la región. El decreto también establece que el Ministerio de Relaciones Exteriores y el MICM, junto con la DGA, deberán identificar y acordar con las autoridades de Haití las áreas fronterizas de impacto estratégico para el comercio global.