El proceso judicial del caso Calamar se reanuda hoy en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, luego de que las juezas desestimaran las peticiones de extinción. Esta decisión permite que el caso, que involucra a exfuncionarios, continúe su curso. A pesar de los intentos de la defensa por revertir el fallo, el tribunal ha establecido un calendario de sesiones para avanzar en el conocimiento de las acusaciones.
La sesión está programada para las nueve de la mañana en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva. Allí, el procedimiento contra el exsecretario de Hacienda, Donald Guerrero, y los demás implicados, proseguirá. Esto ocurre después de que los eventos procesales mantuvieran al juzgado concentrado en determinar si correspondía finalizar el expediente. Las magistradas dictaminaron que el período máximo de duración del proceso no había expirado y que, tras evaluar la complejidad del asunto, la actividad procesal de las partes y la actuación de las autoridades, no se evidenciaba un retardo indebido atribuible a la Fiscalía o al tribunal.
La Defensa Buscará Revertir la Decisión
La resolución, sin embargo, no culmina el debate. Los representantes legales de Ramón David Hernández, Yajaira Brito y Roberto Santiago Moquete anunciaron que presentarán una apelación ante la Corte para intentar anular el dictamen. El abogado cuestionó, entre otros puntos, el criterio utilizado para calcular la duración del proceso y afirmó que el tribunal tomó en consideración la Ley 10-15, cuya aplicación considera inconsistente con sentencias posteriores del Tribunal Constitucional y con la Ley 97-25.
Mientras los defensores insisten en que el proceso ha excedido el tiempo legal, la Fiscalía sostiene que los incidentes han sido utilizados para demorar el conocimiento de las acusaciones y las pruebas presentadas contra los acusados. La fiscal Mirna Ortiz declaró que las solicitudes de extinción constituyen un intento de impedir que el proceso avance hacia el fondo de las imputaciones.
Ángel Lockward Cuestiona Rechazo de Extinción
El imputado Ángel Lockward, por su parte, también puso en tela de juicio el rechazo de la extinción y afirmó que, según los propios argumentos expuestos durante la deliberación, para varios de los encausados el proceso ya habría superado los cuatro años y siete meses.
Con la desestimación de los incidentes, el juicio de fondo permanece activo y el tribunal ha programado sesiones los lunes y miércoles, de nueve de la mañana a cinco de la tarde, para avanzar en el conocimiento del caso.