Arabia Saudí Redirecciona su Estrategia: Delirios Arquitectónicos de NEOM a la Apuesta por el Coche Eléctrico

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Arabia Saudí, bajo el liderazgo del príncipe heredero Mohammed bin Salman, está reorientando sus ambiciones económicas. Mientras los megaproyectos futuristas como NEOM enfrentan una reestructuración y priorización de gastos, el Reino ha puesto el foco en la industria automotriz, presentando sus primeros coches eléctricos de producción masiva. Esta iniciativa busca diversificar la economía saudí y posicionarla en el mercado global de vehículos eléctricos, marcando un cambio estratégico en sus inversiones.

El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, buscaba legitimar NEOM, su ambiciosa y futurista ciudad lineal. Este proyecto arquitectónico, junto con otros complementarios, está ahora inmerso en una profunda reestructuración y ajuste de prioridades de gasto. Sin embargo, esta semana la atención se centró en el sector automotriz, con la presentación de los primeros coches eléctricos para el mercado de masas por parte del Reino, en un momento en que las aspiraciones de sus gigaproyectos pasan a un segundo plano.

Hace unos días, Ceer, la primera marca automovilística propia de Arabia Saudí, presentó su berlina eléctrica y su SUV insignia, ambos denominados Exobot, en un evento presidido por el propio príncipe heredero, quien también lidera el consejo de administración del Fondo de Inversión Pública (PIF), propietario de Ceer. El príncipe heredero afirmó en la ocasión que el lanzamiento de los primeros vehículos de Ceer representa un avance significativo para Arabia Saudí en la construcción de un ecosistema industrial sostenible y próspero. Es importante destacar que Arabia Saudí está desarrollando un plan de contingencia para el futuro post-petróleo, buscando participar activamente en la electrificación y otras industrias como la de los videojuegos.

La berlina y el SUV Exobot son los dos primeros modelos de una gama de siete vehículos que se prevé lanzar de aquí a 2030, cubriendo los segmentos compacto y mediano con diversas opciones de propulsión. Según la marca, el Exobot posee una potencia nominal de 1.111 CV y 1.500 Nm de par. La berlina acelera de 0 a 100 km/h en 2,1 segundos con una velocidad máxima de 250 km/h, mientras que el SUV realiza el 0 a 100 km/h en 2,4 segundos con una velocidad máxima de 210 km/h. Ambos modelos funcionan con una batería de 112 kWh que proporciona hasta 670 km de autonomía para la berlina y 560 km para el SUV, con una arquitectura de 800 V que permite una carga del 10 al 80 % en menos de 30 minutos. En el interior, Ceer ha optado por un habitáculo muy tecnológico y vanguardista, con una enorme pantalla curva “Digital Horizon” de 48 pulgadas que se extiende de pilar a pilar en la base del parabrisas, complementada con dirección por cable, un volante tipo yugo, dirección a las ruedas traseras y suspensión neumática adaptativa de doble cámara.

A pesar de la espectacular presentación, faltan detalles cruciales. Ceer no reveló información sobre el precio ni sobre su proveedor de baterías. Sin embargo, es posible realizar reservas (para residentes de los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo) y se ha confirmado el cronograma: la producción en serie comenzará en el nuevo Complejo de Fabricación de Ceer en la Ciudad Económica del Rey Abdalá en enero de 2027, y las primeras entregas están programadas para marzo de 2027.

La inversión económica detrás de Ceer es considerable. Se espera que para 2034, Ceer contribuya con aproximadamente 8.000 millones de dólares al PIB de Arabia Saudí. La empresa ya ha establecido alianzas industriales de alto nivel; en junio de 2024, cerró un acuerdo con Hyundai Transys para su sistema de propulsión eléctrica, seguido meses después por una colaboración con Rimac para varios de sus componentes de alto rendimiento.

La importante presentación de Ceer coincide con un momento en que Arabia Saudí está reevaluando su enfoque en los megaproyectos que hicieron de NEOM una obsesión mediática global. El reino prevé un déficit de aproximadamente 44.000 millones de dólares para 2026, tras déficits considerables en 2025, mientras el aumento de la deuda y los compromisos de gasto continuos ajustan aún más el presupuesto. La omisión de NEOM en la declaración previa al presupuesto de 2026, junto con la escasez de nuevos contratos para 2025, es más elocuente que los comunicados oficiales que buscan tranquilizar a inversores y a la opinión pública. Esto no implica una retirada total. El gobernador del PIF, Yasir al-Rumayyan, afirmó que hasta ahora no se ha cancelado ningún proyecto en NEOM, indicando que se ha solicitado a la empresa del proyecto que repriorice su gasto. Sin embargo, el consejo de administración del PIF ha reducido su enfoque a sectores con mayor rendimiento comercial a corto plazo, como la logística, la extracción mineral o el turismo religioso, al tiempo que amplía los plazos y reduce los costes en los proyectos de mayor riesgo.

El ministro de Inversiones, Khalid Al Falih, ha señalado que el fondo debería reducir el gasto y dar espacio al capital privado, añadiendo que “los gigaproyectos han estado absorbiendo muchos recursos del gobierno”. El propio consejo asesor de NEOM ha respaldado este mensaje, con su miembro Ali Shihabi afirmando que Arabia Saudí ha demostrado que “ajustará el rumbo antes de que los proyectos se conviertan en pasivos estructurales”. Internamente, Riad está considerando una reestructuración profunda de NEOM, mediante la cual el control de los principales activos se transferiría a otras entidades respaldadas por el Estado para agilizar la ejecución y aliviar la presión financiera. Por su parte, el príncipe heredero ha mostrado flexibilidad, declarando ante el Consejo de la Shura que “no dudaremos en cancelar o realizar cualquier modificación radical en cualquier programa u objetivo si consideramos que el interés público así lo requiere”.

La reasignación de capital parece dirigirse hacia proyectos con rendimientos más claros y a más corto plazo, entre ellos, los preparativos del Mundial de Fútbol de 2034, junto con sectores como los vehículos eléctricos, la logística, la inteligencia artificial o los videojuegos. En cuanto a Ceer, queda por ver si toda la expectación generada por sus vehículos se materializa plenamente.