Desigualdad en la Infraestructura Ciclista Europea: Un Mapa Interactivo Revela la Realidad

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La facilidad de desplazarse en bicicleta por Europa varía significativamente debido a la heterogeneidad de la infraestructura ciclista. Un nuevo mapa interactivo, VeloPlanner, desarrollado por voluntarios a partir de OpenStreetMap, ofrece una aproximación visual de la red ciclista del continente. Este recurso destaca la necesidad de una cartografía oficial y una base común de datos para mejorar la movilidad sostenible en la UE.

Si hoy se quisiera adoptar la bicicleta como medio de transporte habitual, la experiencia de desplazamiento por los carriles bici sería muy diversa. La infraestructura ciclista en Europa es notablemente desigual, y la facilidad de uso depende en gran medida de la ubicación. Además, no es sencillo evaluar el estado de preparación de las ciudades, ya que, como señala la Federación Europea de Ciclistas (ECF), el continente carece de una cartografía oficial unificada.

A pesar de esta carencia, existen buenas intenciones y un compromiso, reflejado en la Declaración Europea sobre Ciclismo, para establecer una línea base común en la UE que abarque la longitud, densidad, calidad y accesibilidad de la infraestructura ciclista.

La buena noticia es que un grupo de voluntarios ha creado un mapa interactivo para ofrecer una visión general. VeloPlanner es un proyecto diseñado para planificar rutas en Europa, y una sección de su sitio web presenta un mapa de la infraestructura ciclista europea. Este mapa se ha elaborado utilizando datos aportados por voluntarios a través de OpenStreetMap, una plataforma colaborativa similar a Wikipedia, donde cualquier persona puede realizar modificaciones para corregir errores o añadir información faltante. En este contexto, las áreas con ausencia de datos pueden indicar tanto una falta de información (más común en zonas rurales) como una carencia de infraestructura real, ya que el mapa es una aproximación y no una cartografía exhaustiva y rigurosa.

La existencia de infraestructuras ciclistas de calidad y en cantidad suficiente fomenta el uso de la bicicleta como medio de transporte. Esto se evidencia en una revisión que analizó los resultados de 31 ciudades en países desarrollados, mostrando un aumento generalizado en el uso de la bicicleta, aunque con cifras variables pero consistentemente favorables.

La infraestructura para el ciclismo también está ligada a la seguridad, aunque no todas las infraestructuras son iguales. Un estudio realizado en Toronto y Vancouver comparó diferentes tipos de vías y concluyó que las vías ciclistas físicamente separadas del tráfico en calles principales reducían el riesgo de accidentes en nueve veces, en comparación con calles principales sin carril específico y con coches aparcados. Asimismo, simplemente pintar un carril no es la solución más segura. En resumen, el tipo de carril es crucial.

El mapa, que permite hacer zoom para visualizar regiones específicas o cambiar la capa de información, distingue hasta siete categorías de infraestructuras: vías ciclistas, vías mixtas peatón-bici segregadas, vías mixtas no segregadas, calles ciclistas (con prioridad para la bicicleta), carriles bici en calzada, aceras con bici permitida y ciclismo en contrasentido. Cada clase está representada por un color diferente y se ordenan de mayor a menor protección: física, por señalización o por prioridad legal.

En áreas como Pamplona y sus alrededores, predominan los carriles bici y las vías sin segregar. La ECF ayuda a interpretar estas clasificaciones: un carril bici se distingue solo por la pintura, mientras que una vía ciclista tiene una separación física. Una calle ciclista permite cierto tráfico motorizado con prioridad para el ciclista, aunque la señalización puede variar según el país. La Federación Europea de Ciclistas no incluye las aceras con bici permitida en su clasificación, ya que muchos tramos carecen de valor práctico, pero VeloPlanner sí las muestra.

Aunque el mapa proporciona una buena aproximación, la mera existencia de algún tipo de infraestructura ciclista no garantiza su funcionalidad. Cualquier persona que haya utilizado la bicicleta en la ciudad se ha encontrado con carriles interrumpidos, demasiado estrechos o bloqueados por elementos urbanos como farolas o bancos. Por lo tanto, los datos ciclistas de OpenStreetMap y de las administraciones pueden estar más fragmentados de lo que sugieren las cifras oficiales.