Arqueólogos han reanudado las excavaciones en el teatro romano de Singilia Barba, cerca de Antequera (Málaga), revelando un descubrimiento significativo. Tras 35 años de interrupción, los trabajos han puesto al descubierto una gran cantidad de restos del edificio, incluyendo sillares del graderío medio en un estado de conservación excepcional. Este hallazgo posiciona al teatro de 52 metros de diámetro como uno de los mejor preservados de Andalucía y ofrece valiosas pistas sobre su arquitectura y colapso.
En el Imperio Romano, los teatros eran estructuras clave que indicaban la importancia de una ciudad. En Hispania, existían varios, algunos tan reconocidos como los de Mérida o Cádiz. Precisamente en la antigua Bética, se encontraba uno menos conocido, el de Singilia Barba, situado a unos siete kilómetros del municipio malagueño de Antequera. Este lugar no albergaba solo un teatro, sino también un foro, un circo y varias necrópolis. Este mes de septiembre, un equipo de arqueología ha vuelto a excavar el teatro y ha encontrado una gran sorpresa: es uno de los mejor conservados de Andalucía y uno de los que ofrece más información.
El hallazgo es prometedor, ya que se ha descubierto una extensa capa de restos del teatro. Aunque esto no implica que el teatro esté en pie, sí significa que grandes elementos de la construcción permanecen en el lugar donde cayeron tras el derrumbe del edificio. Según explican el profesor Luis Romero Novella y el investigador Sergio España-Chamorro en Tribuna Complutense, se ha documentado un “espectacular nivel de derrumbe”, con importantes elementos constructivos conservados en la posición en que quedaron después del colapso. De acuerdo con EFE, han aparecido los sillares del graderío medio en un estado de conservación superior al habitual en este tipo de descubrimientos. El edificio tiene aproximadamente 52 metros de diámetro y, según la misma agencia, es uno de los teatros romanos mejor conservados de Andalucía.
La importancia de este descubrimiento radica en que los bloques de piedra y otros restos se encuentren intactos en el lugar de su caída, sin haber sido movidos, reutilizados o sustraídos. Esto constituye una valiosa pista para estudiar cómo se derrumbó la edificación y, potencialmente, reconstruir su construcción y arquitectura original. Considerando que la ciudad contaba con edificios ilustres de los que aún se conservan vestigios, el conjunto ofrece una pequeña ventana para comprender mejor la vida en la Bética romana.
La ciudad de Singilia Barba, ubicada en el actual Cortijo del Castillón, está documentada desde al menos el siglo III a. C. Autores romanos como Plinio y Ptolomeo, o el Itinerario de Antonino, la mencionan como parte del conventus Astigitanus, en la vía Gades-Corduba, entre Ostippo (Estepa) y Anticaria (Antequera). Entre 1985 y 1991, la Universidad de Málaga realizó excavaciones en el foro y el teatro, documentando los templos, la plaza pavimentada, la basílica y parte de las gradas superiores del teatro. Sin embargo, a principios de los años 90, las investigaciones se interrumpieron, y desde entonces solo ha habido campañas puntuales, sin un seguimiento sostenido.
Según la Complutense, Singilia Barba es una de las ciudades romanas mejor conservadas de Andalucía. Paradójicamente, la ausencia de un plan continuado de excavaciones la ha mantenido en un olvido relativo tanto en el ámbito científico como social, hasta el punto de que, para los propios habitantes de Antequera, fue durante mucho tiempo una desconocida, a pesar de contar con una larga lista de edificaciones de la época. No obstante, este hallazgo es solo el comienzo: información como el tamaño, el estado del graderío o su arquitectura quedan pendientes de nuevas campañas.