Con la inminente llegada de PS6 y Xbox Helix, los rumores sobre su enorme potencia, con hasta 56 TFLOPS, plantean un dilema. Aunque se espera un salto gráfico significativo, similar a lo visto con 'GTA VI' en PS5, el autor cuestiona si solo los 'graficotes' serán suficientes para justificar una inversión que podría superar los 1.000 euros, especialmente ante la evolución del mercado y las alternativas actuales.
Han transcurrido casi seis años desde el lanzamiento de PS5 y Xbox Series, y muchos usuarios sienten que esta generación no ha sido plenamente aprovechada. Ambas consolas coexistieron durante un tiempo prolongado con sus predecesoras, y el nivel técnico que 'GTA VI' promete desplegar sugiere que aún pueden ofrecer mucho más. Sin embargo, el avance tecnológico es imparable y ya se habla de la siguiente generación: PS6 y Xbox Helix, con especificaciones rumoreadas como 24 GB de memoria GDDR7 y una cantidad de teraflops que harían parecer modesta a la PS5 Pro. No obstante, el autor expresa que, en este punto, el simple aumento de potencia no es suficiente para convencerle de gastar los rumoreados 1.000 euros o más en una de estas nuevas consolas.
Como es habitual, nada de esto será oficial hasta la presentación de las máquinas, y todo está sujeto a cambios. Sin embargo, KeplerL2, un informante de software con un historial respetable, ha revelado dos datos: PS6 alcanzaría los 40 TFLOPS y Xbox Helix los 56 TFLOPS. Sin entrar en la discusión sobre los teraflops como medida exclusiva de potencia, lo interesante es observar a qué nivel aspiran. Aunque Mark Cerny, 'arquitecto' de PS4 y PS5, ya señaló que la generación actual se enfoca más en técnicas de escalado que en teraflops, esta unidad sigue siendo relevante en ciertos escenarios.
Esto es especialmente relevante porque el mencionado 'GTA VI' ha demostrado un nivel técnico y visual impresionante en una PS5 base de 'apenas' 10 TFLOPS, y la PS5 Pro ya ofrece 16,7 TFLOPS. Si 'GTA VI' se perfila como el referente de la potencia de la generación actual, imaginar lo que está por venir es verdaderamente emocionante.
El gran interrogante es si, con solo potencia bruta, la compra de una nueva consola resulta atractiva. Dejando a un lado prácticas anticonsumidor como la eliminación de juegos físicos (y sus implicaciones en la propiedad), las estrategias para exprimir al usuario y el panorama general de la industria del videojuego, el autor confiesa que no se ve adquiriendo ni la PS6 ni la próxima Xbox. A lo largo de sus años como jugador y comprador de hardware, siempre ha sido un 'early adopter' cuando ha podido. Recuerda cómo la primera imagen de 'Gran Turismo 3' lo llevó a pedir una PS2, a pesar de que no era un fanático de los simuladores, por su espectacular apartado visual. De manera similar, la primera imagen de 'Gears of War' hizo que su PS2 pareciera obsoleta y necesitó una Xbox 360. Lo mismo ocurrió con 'Ryse: Son of Rome', un juego con un apartado visual impactante para 2013 que sigue siéndolo. Sin embargo, al ver lo que PS5 y Series X ofrecían, las compró por inercia y por su trabajo, sin experimentar la misma ilusión por un cambio generacional. Ambas eran conservadoras y, aunque juegos como 'Ratchet' o 'Demon's Souls Remake' lucían muy bien, muchos otros títulos seguían disponibles en las máquinas anteriores. A pesar de ello, el precio de lanzamiento de 500 euros le pareció justo para una nueva máquina, lo que lo llevó a adquirir ambas. Ahora, seis años después, una Xbox Series puede costar 800 euros y una PS5 ronda los 650 euros.
La crisis de componentes ha provocado un aumento brutal en el precio de todo el hardware, incluyendo consolas y PC. Ya circulan rumores de que las nuevas consolas no bajarán de los 1.000 euros. Si antes, por 500 euros, se planteaba comprar una máquina sabiendo que el salto generacional no era abrumador, a 1.000 euros o más, la situación cambia drásticamente. Los teraflops ya no son suficientes y necesita otra razón para no optar directamente por un PC. Si bien el PC también es caro y se pierden los exclusivos de PlayStation, en un escenario con miles de juegos lanzándose cada mes, no hay riesgo de quedarse sin opciones de juego.
El autor reconoce que, en cuanto se anuncien, sentirá la atracción de la nueva generación, y una sola imagen de un juego visualmente inédito despertará ese deseo primario. Sin embargo, actualmente posee todas las plataformas y dedica más tiempo a Steam Deck y Nintendo Switch 2, ya que le ofrecen algo más que gráficos: un catálogo que puede disfrutar tanto en casa como fuera, mientras que para los gráficos impresionantes ya cuenta con su PC. Si bien es válido desear esos gráficos espectaculares, ya no son el único factor de convencimiento.
Precisamente, la pregunta que se plantea es qué más ofrecerán las nuevas consolas y cómo lograrán convencerle para comprarlas. A esos precios desorbitados, más que nunca, tendrán que desplegar todo su poder de marketing para que los usuarios inviertan una nómina en un electrodoméstico que, todo indica, convivirá durante varios años con los de la generación anterior.