Un empleado de LEGO compartió los inusuales regalos que recibió por su cuarto año en la empresa, destacando un ladrillo Duplo dorado de edición limitada. Este reconocimiento especial se debe a su rol técnico crucial, que generalmente se reserva para personal con mayor antigüedad, y ha captado la atención de coleccionistas por la rareza de uno de los obsequios.
Trabajar en LEGO representa una aspiración para muchos, especialmente para aquellos que admiran sus productos. La concepción, diseño y optimización de sus creaciones parece, en teoría, un empleo fascinante. Aunque la experiencia real puede variar, lo que sí es evidente es que la permanencia en la empresa puede traer consigo sorpresas gratificantes, como lo demuestra el caso de un empleado.
La historia surge de una publicación del usuario SpamMjolner en el subreddit r/lego. Tras cuatro años como "técnico de plásticos" en la compañía, SpamMjolner fue agasajado con un paquete que contenía cuatro obsequios, uno por cada año de servicio:
Un set LEGO Vespa 125, seleccionado por él mismo.
Una pequeña figura LEGO de un Royal Life Guard, la versión danesa de la guardia real británica.
Porcelana de Royal Copenhagen.
Un ramo de flores con un ladrillo LEGO Duplo dorado oculto en su interior.
Este trato es considerado excepcional. Es importante señalar que LEGO no suele otorgar este tipo de detalles a todos sus empleados de forma generalizada. Regularmente, la empresa reserva estos reconocimientos para quienes alcanzan hitos significativos de antigüedad, como 10, 25, 40 o 50 años. La razón por la que SpamMjolner recibió un trato especial se debe a que acababa de completar cuatro años de formación en un puesto de gran relevancia para la compañía.
Su cargo implica una formación muy técnica y específica. Es el responsable de la fabricación de los ladrillos LEGO, trabajando con moldes de inyección, manteniendo la producción de todas las piezas de la marca y asegurando que la calidad cumpla con los estándares. Esta pericia técnica ha sido reconocida por la compañía con una pieza conmemorativa extremadamente rara, que habitualmente se destina a los empleados más veteranos.
En los comentarios de la publicación de Reddit, un elemento ha captado especialmente la atención de los coleccionistas: el codiciado ladrillo dorado escondido entre las flores. Los aficionados lo califican como una auténtica rareza, prácticamente inalcanzable por cualquier otra vía que no sea la antigüedad en LEGO.
El pequeño cubo dorado, en su versión Duplo, aparece ocasionalmente en sitios de subastas y su precio de venta suele oscilar entre 100 y 200 euros. Para una diminuta pieza de plástico cromado, este valor es considerable. Dado que el público no puede adquirirlo de forma directa, la especulación en torno a él es inevitable.
Hubo un tiempo en que el premio era aún más valioso. A finales de los años 70 y principios de los 80, LEGO recompensaba a los empleados que superaban los 25 años de servicio con un ladrillo 2x4 estándar de oro macizo de 14 quilates. Todavía existen registros de algunos de estos objetos en internet, considerados piezas de colección de un valor prácticamente incalculable.