El legendario actor Sean Connery, conocido por su icónico papel como James Bond, declinó la oportunidad de interpretar a Hannibal Lecter en 'El silencio de los corderos'. A pesar de que el personaje valió un Óscar a su eventual intérprete, Anthony Hopkins, Connery expresó su rechazo por encontrar el papel desagradable. Esta decisión se suma a una lista de roles prominentes que el actor escocés optó por no asumir a lo largo de su carrera.
Sean Connery estuvo muy cerca de encarnar a uno de los psicópatas más famosos del cine, un rol que finalmente llevó a su intérprete a ganar un Oscar. Sin embargo, el eterno 007 rechazó la oferta. ¿La razón? El personaje, sencillamente, le repugnaba. ¿El nombre del personaje? Quizás le suene familiar: Hannibal Lecter.
Han transcurrido más de 40 años desde que Connery se despidió de James Bond en 'Nunca digas nunca jamás' y, a pesar de ello, su nombre sigue íntimamente ligado al espía más célebre del cine y la literatura. Precisamente por esta razón, el actor (fallecido en 2020 a los 90 años) mantuvo una relación bastante tensa con el personaje que lo catapultó a la fama. No le faltaban motivos: en casi cinco décadas de carrera, dejó claro que reducirlo al agente con licencia para matar era subestimar su talento. Un currículum que lo demuestra.
Ahí está su Jim Malone, el policía de a pie de 'Los intocables de Eliot Ness' de Brian De Palma, que le valió el Oscar a mejor actor de reparto. Y ahí están películas tan diversas como 'La ofensa', 'Los inmortales', 'El nombre de la rosa' o 'La Roca'.
La lista de proyectos importantes que el actor escocés rechazó también es extensa. El caso más sonado, sin duda, es el de 'El Señor de los Anillos': el protagonista de 'La trampa' pudo haber sido Gandalf, pero la historia nunca llegó a cautivarlo. Tampoco encontró atractivo en 'Matrix', 'Harry Potter' y 'Parque Jurásico'. Y luego está uno de los mejores thrillers de los años 90: 'El silencio de los corderos'.
Hoy en día, es difícil imaginar a alguien que no sea Anthony Hopkins en la piel del caníbal Hannibal Lecter. Su interpretación, diabólica y brillante a partes iguales, le valió el Oscar a mejor actor protagonista, a pesar de aparecer en pantalla apenas 16 minutos (sí, en toda la película).
Hopkins, sin embargo, no fue la única opción. Jonathan Demme, director de la película (y de 'Philadelphia'), relató en una entrevista con Deadline que también había considerado a Connery, quien finalmente dijo que no, al igual que Michelle Pfeiffer. Para Demme, el escocés era la única otra persona que veía encajando en el papel: poseía una inteligencia feroz y una presencia física muy seria. Adoraba a Hopkins, explicó, pero Connery también habría estado fantástico.
Dado que en aquel momento Connery era la estrella más grande de los dos, el guion llegó primero a sus manos. La respuesta no tardó en llegar y fue contundente: según recuerda Demme, al actor le pareció asqueroso y no se planteaba hacer el papel ni en sueños. Fue entonces cuando Hopkins asumió el rol, convirtiendo a Lecter en el papel de su vida y volviendo a encarnar al personaje creado por Thomas Harris en dos películas más.