Villamayor de Gállego, un municipio que se independizó de Zaragoza hace dos décadas tras un largo proceso legal y social, se encuentra hoy en el foco de grandes proyectos tecnológicos. La localidad, que alguna vez dependió de la capital aragonesa para servicios básicos, ahora negocia con gigantes como Microsoft y Azora para la instalación de centros de datos, marcando un hito en su historia de emancipación y desarrollo.
Actualmente, el debate sobre una posible reincorporación de Villamayor de Gállego a Zaragoza no parece existir, posiblemente debido a los importantes proyectos de centros de datos de Microsoft y Azora, valorados en 2.000 millones de euros, que se proyectan en la zona. O quizás, esta situación se enmarca en las recientes protestas de los habitantes del barrio obrero de Torrero, quienes denuncian que Zaragoza no es un "enchufe" y que muchas promesas son "un engaño". Lo que sí es evidente es que, hace un siglo, un pueblo que dependía de Zaragoza para el suministro de agua y el transporte público, ahora se encuentra negociando con empresas tecnológicas de gran envergadura. Sin embargo, en el transcurso de este tiempo, ha experimentado una trayectoria compleja: desde la emancipación hasta la dependencia, y de nuevo, el deseo y el logro de ser una entidad propia.
Zaragoza anexionó a Villamayor de Gállego alrededor de 1912. Hubo dos intentos fallidos de segregación en 1920 y 1964. El tercer intento comenzó en 1988 con la formación de una Comisión Promotora y la recolección de numerosas firmas. El expediente llegó al Gobierno de Aragón en 1993 y finalmente terminó en los tribunales. En mayo de 2007, Villamayor de Gállego votó por primera vez como municipio independiente. Desde entonces, han ocurrido muchos otros acontecimientos que merecen ser contados en detalle.
Aunque la fecha exacta de su fundación es desconocida, Villamayor surgió después de la conquista de Zaragoza por Alfonso I en 1118. Aquí residieron familias como los Arañón (1560) y, hacia 1655, algunos miembros del linaje noble de infanzones Latas. Las desavenencias con Zaragoza se remontan a 1666, cuando Villamayor expresó su deseo de romper los lazos administrativos y operar de forma independiente. El control sobre las aguas de riego de la acequia de Camarera o Candeclaus desató un conflicto que requirió la intervención del Tribunal de Justicia de Aragón de la época. El 24 de abril de 1663, los Jurados de Zaragoza, por acuerdo unánime del Concejo, decidieron "desavecinar", es decir, prácticamente expulsar de la ciudad, a todos los vecinos de Villamayor "por los desacatos y procedimientos".
Pasaron varios siglos y Villamayor fue un lugar crucial en momentos importantes, como la defensa de Zaragoza contra la ofensiva republicana de 1937, con Belchite como una de las zonas más afectadas. Las peticiones de emancipación continuaron. En 1997, el Ejecutivo autonómico denegó la segregación de Villamayor, argumentando la falta de motivos permanentes de interés público. Su Consejo Local, con seis votos de ocho, rechazó la idea de aumentar una estructura municipal "minifundista" y propuso en su lugar una simple entidad local menor. Además, un documento con 300 firmas solicitó retirar la petición. El Tribunal Superior de Justicia de Aragón anuló esa negativa el 25 de febrero de 2002. Zaragoza, como era de esperar, recurrió la decisión. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia el 7 de junio de 2005. El alcalde de la capital en ese momento, Juan Alberto Belloch, había puesto un gran empeño en mantener el barrio. El decreto de segregación finalmente llegó el 24 de enero de 2006, con una cláusula fundamental: el término municipal no podía incluir "porción alguna del Polígono de Malpica". De esta manera, Zaragoza conservó la zona industrial. Villamayor se convirtió en el municipio número 731 de Aragón.
El Consejo de Ministros autorizó un referéndum, pero la Comisión Promotora lo recurrió y el TSJA lo detuvo. En febrero de 2006, el PSOE y el PP acordaron en la comisión gestora la posibilidad de que Villamayor regresara a Zaragoza. Esto provocó una crisis en el Gobierno de la capital, ya que CHA (Chunta Aragonesista), socio del PSOE, tenía un teniente de alcalde residente en Villamayor y defensor de la segregación. Las primeras elecciones municipales en mayo de 2007 fueron ganadas por el PSOE, que apoyaba la reintegración, con el 51,9% de los votos. En abril de 2008, los plenos de ambos ayuntamientos iniciaron el proceso de anexión. CHA afirmó que una sentencia de 2009 anuló la votación de Villamayor. En 2011, se frenó otra iniciativa para solicitar nuevamente la agregación.
Ignacio Asensio, entonces concejal del PP, atribuyó la situación a cuestiones económicas, afirmando: "No había un duro, nos bloqueaban todo". Según él, Zaragoza cubría los costes de agua y autobús, y poco más. Una vez independiente, Villamayor pasó dos años sin subvenciones del Gobierno de Aragón, que buscaba su retorno como barrio. Al tercer año, el gobierno regional cedió sin más remedio. Hoy en día, esta situación sería imposible. Desde la reforma local de 2013, un nuevo municipio requiere al menos 5.000 habitantes. El Tribunal Constitucional avaló este mínimo en 2016. Villamayor cuenta con 2.841 habitantes, casi la misma cifra que en 2008 (2.878). En contraste, Villanueva de Gállego se acerca a los 5.000 habitantes. Un ejemplo de la complejidad de estos procesos es la sentencia de Medinyà (Girona), que nació por ley catalana en 2015 y fue declarada inconstitucional por el Constitucional en 2017. O en San Sebastián, la justicia vasca anuló el decreto que segregaba Igeldo. Andalucía, por su parte, ha creado más de una docena de municipios desde 1980, desde Torremolinos (1988, con 71.329 habitantes hoy) hasta Balanegra (2015).
En conclusión, Villamayor ganó territorio. Cuenta con 89 km² y una densidad de 32 habitantes por km², en comparación con los 718 de Zaragoza. Su término municipal es casi cinco veces el de Utebo, que tiene seis veces más población. Montero sugiere que las inversiones llegarían igualmente si Villamayor fuera un barrio, pero los ingresos no se quedarían en la localidad. Y las inversiones están llegando: el Grupo Costa proyecta 3.200 empleos directos, superando el número de habitantes. El ayuntamiento posee el 7% del terreno elegido por Azora, que prevé 300 MW (150 asegurados) y, a plena carga, consumiría más de 2.600 GWh al año. En 2023, toda Zaragoza consumió 3.004 GWh. Microsoft ocupa 81 hectáreas entre el casco urbano y Malpica, si el proyecto avanza. En resumen, Zaragoza conservó el polígono industrial y Villamayor, el terreno adyacente. Zaragoza mantiene 14 barrios rurales, varios de los cuales tuvieron un pasado como municipios, como Casetas o Peñaflor. Dada la situación actual, ninguno de ellos parece querer repetir la experiencia. Y Villamayor tampoco desea volver: "Ese rumor no existe ahora", concluyó Montero. No obstante, la vida sigue su curso, según el alcalde.