A partir del 1 de octubre, entrarán en vigor nuevas regulaciones de tráfico en España, destacando la obligatoriedad de que los conductores creen un carril central para servicios de emergencia durante atascos en autopistas y autovías. Esta medida busca facilitar el acceso rápido de vehículos prioritarios, mejorando la seguridad y la fluidez en situaciones críticas. El incumplimiento de esta normativa podrá acarrear una multa de 200 euros.
A partir del 1 de octubre, varias modificaciones en las normas de circulación en España entrarán en vigor. Estas nuevas regulaciones, aprobadas por el Gobierno en junio, incluyen una novedad importante para los conductores que se encuentren en situaciones de atasco.
La principal modificación establece que, desde el 1 de octubre, los conductores deberán dejar un carril central libre para emergencias si se produce un atasco en autopistas o autovías. Cuando los vehículos circulen a una velocidad muy reducida o se detengan por completo, los usuarios tendrán la obligación de desplazarse hacia la izquierda o la derecha, según corresponda, para crear este espacio despejado.
El nuevo Reglamento General de Circulación, cuyas enmiendas se aplican a partir del 1 de octubre, detalla esta medida. El artículo 32, ahora titulado 'Carriles de emergencia', ha sido reformado para especificar lo siguiente:
En autopistas y autovías, cuando debido a una retención los vehículos avancen a paso de peatón o se detengan, deberán apartarse de manera que dejen un espacio libre para permitir el paso de vehículos prioritarios. Este espacio libre se denominará carril de emergencia.
A continuación, se especifica cómo deben actuar los conductores en cada escenario, dependiendo del número de carriles en la calzada:
En autopistas y autovías con dos carriles en el mismo sentido, el carril de emergencia deberá formarse en el centro de la vía, entre ambos carriles.
En autopistas y autovías con tres o más carriles en el mismo sentido, el carril de emergencia deberá formarse entre el carril situado más a la izquierda y el carril adyacente a este. Los vehículos que se encuentren en el carril más a la izquierda deberán moverse lo más posible hacia la izquierda, mientras que los vehículos en los demás carriles deberán desplazarse lo más posible hacia la derecha.
El propósito de este cambio es claro: facilitar el acceso a los servicios de emergencia en caso de un accidente o una avería grave que esté provocando la congestión. Abrir este carril permite que los equipos de rescate lleguen a los afectados lo antes posible, lo cual es crucial para retirar obstáculos de la calzada rápidamente y, sobre todo, para atender a los heridos en el menor tiempo posible.
Esta práctica ya se implementa en otros países desde hace años. Alemania es un ejemplo frecuente, donde se aplica desde 2016. Allí, los conductores se apartan a ambos lados en caso de retención para que los servicios de emergencia puedan intervenir sin demora. En Alemania, el incumplimiento de esta norma conlleva una multa de 200 euros, que puede ascender hasta los 320 euros en ciertas situaciones específicas.
En España, la sanción por no respetar esta normativa será de 200 euros, si los agentes deciden aplicarla desde el primer día. El uso indebido de los carriles está tipificado como una infracción grave en el artículo 76 de la Ley de Tráfico, que castiga: Incumplir las disposiciones de esta ley en materia de preferencia de paso, adelantamientos, cambios de dirección o sentido y marcha atrás, sentido de la circulación, utilización de carriles y arcenes y, en general, toda vulneración de las ordenaciones especiales de tráfico por razones de seguridad o fluidez de la circulación.