Europa está asumiendo un sobrecosto diario de 203 millones de euros, principalmente debido a su fuerte dependencia del diésel y la inestabilidad geopolítica. Los precios del combustible superan con frecuencia los dos euros por litro, impactando significativamente a conductores y transportistas. Esta situación vulnerable se agrava por el conflicto en Oriente Medio y las interrupciones en las refinerías rusas, que han reducido el suministro y disparado los precios en el continente.
Los europeos están pagando un sobrecosto diario de 203 millones de euros, según el último estudio de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente (T&E). Este análisis revela que el continente está soportando el impacto de la inestabilidad geopolítica y las fluctuaciones del mercado en los precios del combustible, que a menudo superan los dos euros por litro. T&E describe la situación actual de la Unión Europea como particularmente vulnerable.
Con el conflicto en Oriente Medio y las interrupciones en las refinerías rusas, el mercado de productos petrolíferos refinados ha experimentado una reducción en el suministro y un aumento en los precios. Europa es la región más afectada debido a su alta dependencia del diésel. El estudio indica que, a fecha de 14 de septiembre, los conductores pagaban un sobreprecio de 30 euros cada vez que repostaban 50 litros de diésel. Para los camiones, esta cifra ascendía a una media de 236 euros semanales. En total, el sobrecosto para Europa alcanza los 270 millones de euros al día, de los cuales 203 millones corresponden al consumo de diésel.
La herencia de la 'dieselización' de los años 90 está resultando costosa. A diferencia de mercados como el estadounidense o algunos asiáticos, donde la gasolina ha tenido mayor preponderancia, la Unión Europea promovió activamente el diésel en la década de los 90. Esto se hizo mediante incentivos fiscales para la compra de vehículos y una fuerte apuesta por su matriculación, tanto para uso particular como para el transporte por carretera.
Aunque esta tendencia se mantuvo por años, el escándalo del Dieselgate en 2015 contribuyó a acelerar su declive. Actualmente, las matriculaciones de vehículos diésel son minoritarias; por ejemplo, en febrero de este año, los turismos de gasóleo representaron apenas un 4%. En contraparte, los vehículos eléctricos e híbridos están ganando terreno. Sin embargo, T&E señala que todavía existe una enorme cantidad de vehículos diésel matriculados durante aquella época, y un 30% de estos tiene ya más de 15 años.
¿Qué países están pagando más? Según el contador europeo fuel-prices.eu, al 21 de septiembre, el litro de diésel más caro se registraba en Países Bajos, con un valor de 2,579 euros. Le seguían Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Portugal, Reino Unido y Lituania, todos con precios superiores a los dos euros.
En términos de poder adquisitivo, Euronews ha elaborado una clasificación que mide el coste de llenar un tanque de 50 litros en comparación con el PIB per cápita de cada país. En este análisis, los Balcanes son las naciones más afectadas, con Bosnia y Herzegovina a la cabeza. Dentro de la UE, es en Grecia donde los precios impactan más en los bolsillos de los ciudadanos.
¿Se mantendrán las ayudas en España? España, por ahora, está amortiguando parte de la subida gracias a las ayudas a los carburantes, que inicialmente solo estarían vigentes hasta octubre. No obstante, Europa Press sugiere que el Gobierno prepara un nuevo escudo regulatorio ante el alza de precios, que podría incluir la continuidad de esta compensación, entre otras medidas.