La afición por la tecnología se ha vuelto costosa en 2026 debido a una severa crisis de memoria RAM, que ha disparado los precios de los componentes. Los fabricantes priorizan la demanda de la IA, lo que afecta al mercado de consumo y hace que la compra o renovación de dispositivos sea una decisión compleja. Esta situación plantea la duda sobre la conveniencia de adquirir un nuevo smartphone, especialmente uno de gama alta.
Tener la tecnología como afición se ha vuelto muy difícil y caro en 2026. Ya no basta con seguir las últimas noticias y considerar una renovación, sino que ahora es crucial evaluar si realmente merece la pena adquirir un nuevo dispositivo. Esto se debe principalmente a la crisis de la memoria RAM.
Llevamos meses observando un incremento brutal en el coste de la cadena de suministros. Dado que los fabricantes prefieren enfocarse en la inteligencia artificial (IA) antes que en los consumidores particulares, la escasez de componentes como la memoria RAM ha provocado que comprar un PC sea casi inalcanzable, que renovar el hardware implique un notable sobrecoste y que cambiar de teléfono ya no sea un simple capricho. La decisión de compra va mucho más allá de una simple reflexión.
El efecto dominó se explica de la siguiente manera: hay muy pocos fabricantes de memoria RAM; los centros de datos para IA necesitan cantidades enormes de memoria; quienes fabrican DRAM priorizan los productos destinados a servidores y a la IA debido a la mayor demanda. Esta capacidad proviene de algún sitio, y uno de los perjudicados es el mercado de consumo, es decir, nosotros.
Carl Pei, CEO de Nothing, ha afirmado: "La memoria es el componente más caro de un smartphone, puede representar más del 50% del coste". Dado que el esfuerzo de fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron está orientado a la memoria HBM para centros de datos, la memoria RAM para dispositivos como los móviles sube de precio hasta el punto de convertirse en lo más costoso del teléfono. En consecuencia, los precios de los smartphones aumentan.
Aquí es donde surge la duda que está afectando a muchos consumidores: ¿Me cambio de móvil ahora o es mejor esperar por si la memoria RAM baja de precio? He analizado y probado gran parte de los mejores móviles de gama alta del último año. Tengo mis preferidos, algunos incluso los he comprado. Y sé que recomendar un dispositivo tan caro es un riesgo enorme, porque supone un desembolso para el que no todas las cuentas corrientes están preparadas. Con la crisis de la RAM, esto empeora, aunque la gama alta parte con una ligera ventaja.
El mayor impacto por la subida de los componentes lo sufren los móviles más económicos: estos han incrementado mucho su precio. No solo eso, sino que reciben un segundo golpe: los fabricantes están reduciendo las características que antes incluían en esa franja de precio.
Memoria RAM de 4 y 6 GB, procesadores de gama accesible, el regreso del 4G a los modelos más básicos... Esto está ocurriendo en la gama baja y media. Los móviles de la gama alta no experimentan estos incrementos con la misma intensidad, aunque también les afectan en esta franja. Pese a que los fabricantes tienen un mayor margen de beneficio, están teniendo que recortar en algunas especificaciones. Un móvil de 900 euros tiene mayor margen para absorber la subida de la RAM que uno de 300 euros. Por eso, la crisis está siendo especialmente cruel con la gama baja y media.
Los modelos de gama alta que han aparecido durante el último año siguen ofreciendo suficiente valor como para justificar el salto generacional en determinados casos. Al menos a nivel general: creo que elegir uno de ellos es una decisión acertada siempre y cuando se valoren bien los pros y los contras, se analice el presupuesto disponible y que este no ponga en riesgo la economía familiar. Esto se debe a que:
- La gama alta suele apostar por una política de actualizaciones más largas.
- Su hardware suele ofrecer un mejor margen para seguir rindiendo bien durante años.
- Esa vida útil mayor permite amortizar mejor un desembolso inicial elevado.
- La crisis de componentes afecta a toda la industria tecnológica, pero los fabricantes tienen mayor capacidad para absorber costes en los modelos de precio elevado.
- Comprar el móvil adecuado importa más que nunca: las diferencias de precio dentro de la gama alta pueden ser mayores que la experiencia de uso que ofrecen esos teléfonos.
La gama alta de móviles tiene un colchón basado en el precio final de los teléfonos, pero su grosor se va reduciendo conforme el aumento de costes consume los márgenes de los fabricantes. Por eso conviene ir a lo seguro y apostar por los móviles que realmente merecen la pena.
Como todos los años, damos el pistoletazo de salida a los premios Xataka, el evento en el que elegimos lo mejor que ha dado el año en términos de tecnología. Y vosotros tenéis un papel fundamental, porque formáis parte de las votaciones que van a encumbrar a los mejores móviles de gama alta del año, y al resto de categorías. La crisis de la RAM está haciendo la elección algo más difícil, no cabe duda. Aunque creo que hay modelos que realmente merecen la compra. Sus ventajas son tangibles, lo importante es valorar que realmente encajan en las necesidades de cada uno. Creo que se puede elegir con la cabeza y con el corazón sin que la cartera termine sufriendo el peso de las elecciones.
En noviembre celebraremos en Madrid la gala presencial de los Premios Xataka 2026, donde reconocemos los mejores dispositivos tecnológicos del año. Una de las categorías, el Premio de la Comunidad, la decidís solo vosotros. Este es solo uno de los artículos con los que estamos repasando el estado de cada categoría antes de la gala. ¿Qué dispositivo crees que debería ganar en la categoría de mejor móvil de gama alta? Déjanos tu candidato en comentarios, comparte este artículo si te ha gustado y estate atento: pronto anunciaremos las votaciones oficiales, además de la fecha, lugar y cómo conseguir entradas.