Los viajes espaciales plantean diversos desafíos para la salud de los astronautas, afectando desde huesos hasta órganos vitales. Un nuevo estudio profundiza en cómo la microgravedad ralentiza la digestión, no solo causando estreñimiento, sino también provocando una fermentación de proteínas por parte de las bacterias intestinales, lo que genera metabolitos perjudiciales. Comprender estos efectos es crucial para desarrollar estrategias preventivas y proteger la salud de quienes viajan al espacio.
Los viajes espaciales pueden tener múltiples efectos en la salud de los astronautas. Actualmente, se sabe que impactan en los huesos, los ojos, el corazón y los riñones, entre otros sistemas y órganos. Es común que los astronautas experimenten problemas digestivos, ya que la microgravedad ralentiza el tránsito de los alimentos por el intestino. Sin embargo, el estreñimiento no es la única consecuencia de esta desaceleración digestiva. Un estudio reciente sugiere la existencia de otras repercusiones más significativas, y su identificación es el primer paso para abordarlas.
Este nuevo estudio, llevado a cabo por investigadores de la NASA y la Universidad de Copenhague, analizó muestras de sangre de 52 astronautas que participaron en diversas misiones entre 2006 y 2018. Estos astronautas formaron parte de tres proyectos distintos que incluían la recolección de muestras de sangre antes, durante y después de sus viajes. A diferencia de otros estudios que buscan marcadores específicos, este adoptó un enfoque no dirigido, permitiendo el análisis de una gama mucho más amplia de metabolitos.
Las bacterias intestinales se nutren de azúcar. Cuando se consumen carbohidratos en forma de fibra, estas bacterias los descomponen en azúcares más simples y los fermentan para obtener energía. Este proceso natural, que ocurre continuamente en el sistema digestivo, es beneficioso siempre que se mantenga en equilibrio. No obstante, cuando la fibra escasea, las bacterias comienzan a fermentar proteínas. Este proceso no es tan favorable, ya que algunos de los metabolitos resultantes de esta fermentación pueden tener efectos adversos en la salud.
Muchos de estos metabolitos fueron detectados al analizar la sangre de los astronautas del estudio. Los autores sugieren que esto podría deberse a que, al prolongarse el tiempo de vaciado intestinal, la fibra permanece más tiempo en contacto con las bacterias, lo que facilita su agotamiento. Esta es una consecuencia directa del efecto de la microgravedad en el sistema digestivo, similar al estreñimiento.
Sorprendentemente, estos cambios se observan muy poco después de que los astronautas llegan al espacio. Los metabolitos en la sangre aumentan rápidamente y luego se mantienen relativamente estables, para finalmente normalizarse pocos días después del regreso a la Tierra.
Investigaciones previas indican que los metabolitos generados durante la fermentación de proteínas pueden influir en el cerebro, provocando síntomas como ansiedad y una disminución de la capacidad de concentración. Además, también pueden afectar los riñones. Los viajes espaciales son particularmente exigentes para la salud mental y ya se han observado consecuencias a nivel renal, lo que sugiere que estos síntomas podrían agudizarse en el espacio.
Los autores del estudio confían en que estos efectos puedan prevenirse, al menos parcialmente. Aunque se requiere más investigación para identificar las mejores opciones, los científicos proponen medidas como aumentar la proporción de fibra en la dieta de los astronautas, incluir suplementos prebióticos o implementar tratamientos que favorezcan el movimiento intestinal.
Los investigadores creen que los hallazgos de este estudio también podrían tener aplicaciones en la Tierra, ya que la microgravedad no es la única condición que desencadena la fermentación de proteínas. Por ejemplo, personas que permanecen inmovilizadas en cama debido a enfermedades también pueden experimentar una ralentización digestiva que conduce al consumo total de la fibra por parte de la microbiota. Las soluciones que beneficien a los astronautas podrían ser útiles para estas personas en la Tierra, demostrando que gran parte de la investigación espacial tiene relevancia para nuestro planeta.