China está produciendo una cantidad de vehículos que supera la capacidad de transporte marítimo global, lo que ha disparado los precios de flete y generado una intensa demanda de buques especializados. Esta situación ha obligado a los fabricantes chinos a buscar alternativas, incluyendo el uso de contenedores y el desarrollo de sus propias flotas de transporte, para poder satisfacer la creciente demanda de exportación y aliviar la saturación del mercado interno.
China está construyendo más automóviles de los que puede transportar por vía marítima. Los buques conocidos como Ro-Ro, que funcionan como garajes flotantes gigantes, tienen una gran demanda. De hecho, se solicitan con mucha antelación, lo que ha disparado enormemente los precios de flete.
Las exportaciones son ahora la vía de escape de China para una industria automotriz con numerosas marcas y escasez de compradores en su propio país. Esta escasez de transporte está redefiniendo la forma en que los vehículos cruzan los océanos y está impulsando a los fabricantes de automóviles chinos a adquirir sus propias flotas.
Según el grupo de investigación Mobility Global, China exportó poco menos de 600.000 automóviles y furgonetas en 2019. El grupo proyecta hasta 10 millones para este año. El corredor marítimo Clarksons afirma que la tarifa media anual de flete para un gran transportador de automóviles alcanzó los 70.000 dólares diarios en junio, frente a los 42.500 dólares de finales del año pasado. Las tarifas de envío de automóviles se encuentran ahora al doble de sus niveles prepandémicos, según declaró al Wall Street Journal Andreas Enger, CEO de la naviera noruega Höegh Autoliners.
Las empresas encargaron miles de millones de dólares en nuevos buques de transporte de automóviles entre 2022 y 2025, por lo que se suponía que las tarifas bajarían a medida que llegaran esos barcos. Wallenius Wilhelmsen, el mayor operador de transporte de automóviles, indica que la flota mundial ha crecido alrededor de un 40% y que aún no es suficiente. Este crecimiento ha sido impulsado precisamente por las exportaciones procedentes de China.
Los fabricantes de automóviles chinos están buscando oportunidades en el extranjero porque en el mercado nacional la situación se está volviendo más difícil: más de 100 marcas nacionales compiten por un mercado que se está reduciendo. La Agencia Internacional de la Energía informó que las ventas de automóviles en China cayeron más de un 20% en el primer semestre de 2026. Tu Le, director general de Sino Auto Insights, comentó al WSJ que las exportaciones funcionan como una “válvula de liberación de presión”, señalando además que, en Alemania, una marca china no tiene a 20 compatriotas luchando por la misma venta.
Existe una gran demanda de coches chinos desde el extranjero, pues la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles informó en su momento que BYD había conseguido más del doble de matriculaciones en la UE durante el primer semestre de 2026, y las de SAIC subieron un 19%.
Eric Dessupoiu, de Ceva Logistics, comentó al WSJ que los fabricantes de automóviles prefieren los transportadores de coches porque embarcar y desembarcar los vehículos conduciéndolos es más barato y seguro para los coches, pero quienes no tienen alternativa utilizan contenedores. Kristoffersen afirmó que hasta cuatro millones de vehículos al año salen de China en contenedores u otras alternativas a los buques Ro-Ro. Un contenedor de 40 pies suele almacenar de dos a cuatro coches, según CarNewsChina. Empresas como Maersk y MSC prestan ahora sus servicios directamente a los fabricantes de automóviles, según comenta Christoph Seitz de DP World.
Desde CarNewsChina comparten que Leapmotor, respaldada por Stellantis, ha utilizado sistemas flat-rack, que aseguran los coches en bastidores metálicos cargados en buques de carga convencionales. El medio afirma que más de 1.800 vehículos han ido a Brasil de esta manera. Según el medio, la empresa también ha adaptado buques multipropósito para el transporte de pasta de papel con bastidores plegables que pueden llevar más de 1.000 coches por viaje, apilados en hasta ocho niveles. Así que donde se puedan meter coches, se meten. El problema es que los contenedores y los bastidores añaden más pasos durante el trayecto, ya que los coches deben llevarse a una instalación cerca del puerto, cargarse, levantarse con grúa y repetir el proceso en el destino.
El ejemplo más claro de la siguiente fase, poseer los barcos, lo tenemos en BYD, que está tratando el transporte marítimo como parte de su negocio. Tal y como comparten desde CarNewsChina, el fabricante completó una flota de ocho barcos en septiembre de 2025, con buques con capacidad para 7.200 o 9.000 coches cada uno. Por otro lado, el medio marítimo New Ships comentó que BYD había encargado 10 transportadores más con capacidad de hasta 9.200 coches. Con esto, BYD tendría capacidad suficiente para transportar más de 130.000 vehículos a través de sus 18 buques. El medio calcula que esto elevaría la capacidad anual de exportación de BYD de 1 millón a unos 2,5 millones de coches.