Aumento de Activaciones del Servicio de Respuesta Activa a la Demanda: Desafíos en el Equilibrio Energético Español

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El Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) de Red Eléctrica ha sido activado con una frecuencia inusual, sumando siete ocasiones en las últimas semanas y nueve en lo que va de año. Este mecanismo, diseñado para equilibrar la generación y la demanda eléctrica mediante la reducción temporal del consumo industrial, se ha vuelto más habitual de lo esperado. Aunque Red Eléctrica asegura que el suministro no está en riesgo, la recurrencia de estas activaciones plantea interrogantes sobre la estabilidad del sistema.

La última activación del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), mediante el cual Red Eléctrica reduce temporalmente el consumo de grandes industrias para equilibrar la generación y la demanda, ocurrió el pasado lunes por la noche. Con esta, Red Eléctrica ha solicitado a la industria que se desconecte en siete ocasiones durante las últimas semanas y nueve veces en lo que va de año, según reporta El Economista. Lo que originalmente se concibió como un recurso para situaciones excepcionales, ahora es más frecuente que nunca. Solo desde julio, se han registrado tantas activaciones de este servicio como en todo el año anterior. Aunque Red Eléctrica ha garantizado que el suministro eléctrico no está comprometido, surge la pregunta de qué factores están llevando a una utilización tan frecuente de este mecanismo.

La industria fue desconectada durante dos horas. Según la información disponible en su sitio web, la ocasión más reciente en que Red Eléctrica tuvo que ajustar el sistema eléctrico fue la noche del lunes 28, a las 21:16 horas. En ese momento, la entidad solicitó a la industria que se desconectara por aproximadamente dos horas, liberando un total de 1.634 GWh en el sistema, la mayor cantidad solicitada en una activación del SRAD este año. Además, el precio medio ponderado por MWh, que alcanzó los 196,91 euros, también ha sido el más alto registrado hasta la fecha.

El problema radicó en las previsiones de la energía eólica. Para El Periódico de la Energía, este reciente episodio pone de manifiesto una “realidad espeluznante” que complica significativamente la “operación de un sistema eléctrico”. En esta ocasión, la causa fue un desfase entre las proyecciones y la generación eólica real. Según los datos de OMIE, el domingo se esperaban casi 9 GW de energía eólica para las 21 horas del lunes. Sin embargo, con la actualización del P48, el programa que contiene las previsiones de generación y demanda del sistema peninsular, esa estimación ya había descendido a 6,8 GW. Finalmente, la generación en tiempo real resultó ser aún menor: 4,5 GW a las 21:15 y 3,8 GW en las dos horas subsiguientes. La diferencia fue, por tanto, abismal, como señala el periódico, y el problema no fue simplemente una menor velocidad del viento de lo anticipado; el sistema tuvo que afrontar una desviación considerable entre la generación esperada y la que realmente estuvo disponible.

La energía nuclear fue un factor en uno de los episodios. En la última ocasión, la del lunes 28, el desajuste provino de la energía eólica. De manera similar, cuando se activó el SRAD el 4 de septiembre, a las 21:02, la producción eólica también estuvo por debajo de lo previsto. No obstante, en esa ocasión, se sumó una indisponibilidad no programada de generación térmica y una reducción de los intercambios en tiempo real con Francia, debido a congestiones en la interconexión. Aunque estas son las causas oficiales, algunos también señalaron la desconexión de la central nuclear de Ascó I, que tuvo que realizar una parada controlada para intervenir en una válvula de seguridad. Red Eléctrica desvinculó ambos eventos, aclarando que el reactor se había detenido doce horas antes de la activación del SRAD. A pesar de esto, esta coincidencia subraya la importancia de contar con capacidad suficiente para responder a las desviaciones entre la generación esperada y la real.

Red Eléctrica descarta problemas de suministro. La serie de activaciones plantea una cuestión crucial para el sistema eléctrico español: a medida que aumenta la participación de las fuentes de generación renovables, la capacidad del sistema para gestionar las diferencias entre la producción proyectada y la real se vuelve más crítica. Pero ¿cómo se puede gestionar para evitar tensiones en la red? A pesar de todo, y como algunas fuentes han confirmado a El Periódico de la Energía, el suministro eléctrico no ha estado en peligro en ningún momento, aunque no se descartan futuras activaciones del servicio.