China impulsa la industria del vídeo generado por IA con apoyo estatal y reducción de costes

Tecnologia
China está implementando una estrategia integral para transformar el vídeo generado por inteligencia artificial de un experimento a una industria estratégica. Gobiernos locales ofrecen incentivos, mientras que los costes de producción se han desplomado, impulsando una proliferación de contenido. Este enfoque contrasta con las fricciones que la IA genera en la industria cinematográfica occidental, posicionando a China como líder en esta nueva revolución tecnológica.

Recientemente se destacó 'Beyond Wukong', una serie china de horario estelar creada íntegramente con inteligencia artificial. Este no es un caso aislado, sino parte de una estrategia más amplia de China para convertir el vídeo generado por IA en un sector estratégico.

Según informes de Reuters, el impulso es estatal. Anteriormente, los emprendedores interesados en establecer estudios de vídeo con IA se dirigían a Shenzhen, cerca del ecosistema tecnológico. Ahora, numerosos gobiernos locales están ofreciendo incentivos para atraer este tipo de negocios. Ciudades como Shanghái, Pekín y Hainan proporcionan ventajas que incluyen exenciones de alquiler, ayudas para el alojamiento de trabajadores, descuentos en los costes de computación y acceso preferente a modelos en la nube.

El objetivo es que el vídeo generado con IA evolucione de ser un experimento para pequeños vídeos virales a una industria sólida, agrupando estas empresas en clústeres tecnológicos específicos.

La creación de contenido con IA es considerablemente más económica que la producción tradicional, y los precios de la generación de vídeos han disminuido drásticamente. Según la emisora estatal CCTV, el coste por minuto de una producción de IA, que a principios de año era de 5.000 yuanes, se ha reducido a solo unos cientos de yuanes.

Esta drástica reducción de costes, junto con modelos cada vez más potentes, ha multiplicado el número de creadores y estudios capaces de lanzar contenido de forma casi industrial. Como resultado, la oferta de contenido de IA se ha disparado. Solo en la primera mitad de 2026, se lanzaron 221.900 programas de IA en Douyin, el equivalente chino a TikTok.

Algunos gobiernos locales cubren parte de los costes de computación para proyectos de vídeo con IA, y plataformas de streaming como iQIYI subsidian contenido de IA que se emite en su servicio. En el ámbito regulatorio, China exige etiquetar el contenido generado con IA, pero aún no cuenta con reglas claras de derechos de autor para estas obras. Esto crea un vacío legal sobre la propiedad de los derechos de personajes, escenas y materiales generados por los modelos. Este marco incompleto favorece la experimentación, pero también puede generar conflictos por uso de imagen, plagio y explotación comercial.

La directora Cao Yiwen describe el momento del cine con IA como la tercera revolución industrial: "Nos quedamos atrás en las dos primeras revoluciones industriales, así que quizás esta sea la tercera". Yiwen estrenó una película de animación hecha con IA en la pasada edición del World AI Film Festival y considera que China está muy avanzada en esta nueva industria. La Administración Nacional de Cine ya ha otorgado licencia de exhibición pública a 'Sanxingdui: Future Memories', un largometraje de ciencia ficción creado con IA por Bona Film Group, cuyo estreno está previsto para este año.

Mientras tanto, en Occidente, el uso de la IA en el cine a menudo genera fricciones. Durante la huelga de guionistas de 2023, una de las demandas centrales fue impedir que la IA pudiera redactar o modificar textos propios de un guionista, y el sindicato de actores logró incluir en su convenio cláusulas que limitan el uso no consentido de la IA.