En 2026, la elección de un router va más allá de la velocidad. Con un creciente número de dispositivos inteligentes en el hogar, la estabilidad, la capacidad de conexión simultánea, la compatibilidad con estándares universales y la seguridad son aspectos cruciales. Los nuevos equipos WiFi 7 y los venideros WiFi 8 están redefiniendo el papel del router como el cerebro central del hogar conectado, ofreciendo prestaciones avanzadas para una experiencia integral.
Aunque son varios los operadores que ya han adoptado el WiFi 7, muchos aún se mantienen con equipos WiFi 6 o WiFi 5. Debido al aumento constante de dispositivos conectados en el hogar, un número significativo de usuarios opta por reemplazar el router de su proveedor por un modelo más avanzado. Fabricantes como Asus, TP-Link, Huawei o FRITZ! ya ofrecen múltiples opciones con WiFi 7 e incluso han presentado prototipos con WiFi 8. En la nueva generación de routers que se perfila para 2026, la velocidad ultrarrápida y la latencia extremadamente baja continúan siendo ventajas significativas, pero ya no son los únicos beneficios del cambio.
La estabilidad de la conexión, la capacidad para soportar un número cada vez mayor de dispositivos, la posibilidad de configurar una red en malla (mesh) y, por supuesto, las funciones de seguridad avanzadas, son otras características fundamentales a considerar al seleccionar el centro de control del hogar inteligente.
Durante años, la velocidad de carga y descarga de datos fue la prioridad principal para mejorar la conexión a Internet doméstica. La llegada del WiFi 7, con velocidades casi imposibles de aprovechar y una latencia prácticamente imperceptible, parecía establecer un límite, pero a lo largo de este año se ha confirmado que existen otros factores igual o más importantes.
Ya no solo se requiere un router rápido y con mínima latencia; ahora también debe ser capaz de mantener conectados simultáneamente un número cada vez mayor de dispositivos. Desde teléfonos móviles, ordenadores y tabletas hasta Smart TVs, robots aspiradores, cámaras de seguridad, altavoces, impresoras y bombillas. Incluso electrodomésticos como lavadoras, neveras y radiadores se conectan hoy en día al WiFi. En un hogar con una cantidad creciente de aparatos inteligentes, es esencial contar con un "cerebro" que no se sature cuando todos ellos están conectados a la vez.
Los routers más avanzados de algunos operadores, por ejemplo, solo operan en las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz, pero en el mercado ya existen alternativas tribanda que también utilizan la de 6 GHz. Además de disponer de más "carriles", es crucial que estos sean más amplios para evitar cuellos de botella. Por ello, los nuevos equipos WiFi 7 duplican la capacidad del ancho de banda, pasando de los 160 MHz del WiFi 6 a los 320 MHz del WiFi 7. Aquí adquiere especial relevancia la tecnología MLO (Multi-Link Operation), que permite agregar diferentes canales de forma simultánea para transmitir paquetes de datos y asegurar una baja latencia al emplear múltiples bandas al mismo tiempo.
Otro factor distintivo de los últimos routers es la tecnología MU-MIMO (Multi-User, multiple input, multiple output), que posibilita la transmisión de datos a múltiples dispositivos de forma simultánea en lugar de por turnos, y la tecnología OFDMA (Orthogonal Frequency-Division Multiple Access), que divide un mismo canal de radio en subcanales más pequeños para enviar datos a varios dispositivos dentro de un mismo paquete de transmisión.
Con todas estas innovaciones, se logra reducir la latencia y prevenir microcortes en entornos con alta densidad de interferencias y dispositivos. Porque tan importante como la velocidad es la estabilidad de la conexión. Y es precisamente en este aspecto donde los futuros equipos WiFi 8, que comenzaremos a ver en 2027, harán hincapié.
Si alguna vez has experimentado el problema de los "puentes" o hubs en la domótica, entenderás a qué nos referimos. Compras un altavoz inteligente y necesitas instalar un dispositivo adicional conectado al router; adquieres una bombilla y viene con otro aparato; una persiana domotizada y otro más. El cerebro de tu hogar inteligente debe ser capaz de mantener conectados cada vez más dispositivos y, al mismo tiempo, de comunicarse con todos ellos sin necesidad de aparatos adicionales.
Por esta razón, los nuevos routers son compatibles con el estándar Matter, el "idioma universal" utilizado por marcas como Apple, Google, Amazon o Samsung, que permite al router comunicarse directamente con cualquier bombilla, enchufe o altavoz inteligente, sin importar el fabricante ni el tipo de dispositivo.
Algunos modelos incluso pueden aplicar la Inteligencia Artificial para aprender los patrones de uso del hogar y priorizar la conexión entre todos esos dispositivos. Así, son capaces de detectar, por ejemplo, que el usuario está en una reunión de trabajo, jugando en línea o descargando una actualización importante para dar prioridad absoluta a esa conexión de forma automática. Esto se conoce como QoS (Quality of Service).
Otros equipos, además, emplean la tecnología beamforming para dirigir la señal WiFi hacia la posición exacta de cada dispositivo, mejorando así el alcance. Y luego están aquellos que, aprovechando las variaciones en las señales de radiofrecuencia, son capaces de detectar la presencia de una persona dentro de la vivienda sin necesidad de cámaras o sensores, e interpretar sus movimientos para encender luces, ajustar la climatización o activar alertas de intrusión.
Hoy en día, con tantos dispositivos IoT económicos conectados a la red doméstica, los protocolos de seguridad convencionales pueden ser insuficientes. El router debe "vigilar" a todos los aparatos para adelantarse a cualquier amenaza de seguridad y, si detecta, por ejemplo, que una bombilla inteligente intenta conectarse a una página web extraña o enviar datos a otro país, debe aislarla del resto de los dispositivos para que estos no se vean afectados.
Como se observa, la velocidad es importante, claro, pero hay muchos otros factores a considerar antes de decidirse por un nuevo router. La capacidad para conectar un número ingente de dispositivos sin saturarse y manteniendo una conexión estable y segura es casi igual de importante, o incluso más.
Y por supuesto, al elegir el mejor router del mercado, también hay que verificar si ofrece soporte para redes mesh (o de malla), un buen número de puertos (preferiblemente alguno Multi-Gigabit 2.5G/10G, alguno combinado WAN/LAN y uno o varios USB) y funciones como control parental, creación de redes para invitados, cliente/servidor VPN integrado y actualizaciones de seguridad periódicas del fabricante. Aunque no es tan novedoso como el resto de las tecnologías mencionadas, resulta muy práctico en el día a día.