La escasez de memoria RAM, impulsada por la demanda de la inteligencia artificial (IA), está elevando los precios de la tecnología de consumo. El CEO de Micron Technology, Sanjay Mehrotra, ha pronosticado que esta situación persistirá al menos hasta 2028, con la mayor parte de su producción de 2027 ya vendida, lo que augura "precios mucho más altos" para los consumidores.
La actual crisis de la memoria se ha posicionado como un obstáculo crucial en la era de la inteligencia artificial, provocando un encarecimiento generalizado de la tecnología de consumo y la desaparición de los dispositivos asequibles. Esta tendencia afecta a una amplia gama de productos, desde consolas hasta vehículos. En este panorama de precios elevados, algunas empresas se están beneficiando significativamente, como NVIDIA y, en particular, Micron Technology.
Micron ha presentado sus resultados del ejercicio 2026, destacando no solo sus elevadas ganancias, sino también la perspectiva de su CEO sobre la escasez y el incremento de precios. Sanjay Mehrotra, presidente y CEO de la compañía, anticipa que esta situación se extenderá al menos hasta 2028. Los ingresos anuales de Micron alcanzaron los 133.188 millones de dólares, un aumento considerable respecto a los 37.378 millones del ejercicio anterior. Mehrotra ha indicado que no se vislumbra un fin para la escasez de RAM y, de hecho, la mayor parte de la producción de 2027 ya ha sido vendida. El CEO explicó a los inversores que se espera una mayor escasez en 2027 y 2028 en comparación con 2026, y que los clientes deberán pagar "precios mucho más altos" que los actuales.
La razón principal de esta situación no radica en la falta de materiales o problemas de producción, sino en la priorización de los fabricantes hacia la memoria de alto ancho de banda (HBM), esencial para la inteligencia artificial. Esta reorientación reduce la disponibilidad de memoria para otros usos y, consecuentemente, eleva su costo. Además, los acuerdos de compra anticipada a medio plazo por parte de los proveedores de servicios en la nube agravan la situación, resultando en precios que superan las expectativas. TrendForce, por ejemplo, pronosticó aumentos de precios del 90 al 95% para la DRAM convencional en el primer trimestre de 2026.
Micron está experimentando un período de prosperidad. La compañía registró un margen bruto consolidado del 87% en el cuarto trimestre, con ingresos de 54.230 millones y un beneficio neto de 37.700 millones, además de un incremento interanual del 343% en los ingresos por DRAM. En respuesta a esta demanda, Micron planea inaugurar nuevas fábricas en 2028, con una inversión de capital de 25.000 millones de dólares prevista solo para el primer semestre de su nuevo ejercicio fiscal. Esta expansión busca no solo aumentar las ganancias, sino también mitigar la escasez y, a largo plazo, reducir los precios, aunque sus efectos no serán inmediatos.
Las consecuencias de esta crisis repercuten directamente en los compradores y diseñadores de hardware. El aumento de precios afecta incluso a grandes empresas como Apple o Amazon, que no pueden trasladar la totalidad de los costos a sus clientes. Por ello, los fabricantes de hardware se ven obligados a absorber parcialmente los costos, aumentar precios y adoptar estrategias como la reducción de la producción, la simplificación de gamas de productos o el estancamiento técnico. Un claro ejemplo se observa en el mercado de los móviles: la eliminación de modelos base para impulsar la compra de versiones más caras, catálogos reducidos o el uso de hardware menos reciente, como chips del año anterior o memorias LPDDR4X más lentas, e incluso el retorno de teléfonos con 4GB de RAM.
Es importante considerar que estas son las previsiones de Micron para 2027 y 2028. La compañía se beneficia de la percepción de escasez y encarecimiento en el mercado, lo que incentiva la compra anticipada. Sin embargo, dos años es un plazo considerable, durante el cual la demanda de IA podría moderarse o fabricantes como Samsung, SK Hynix o empresas chinas podrían incrementar su capacidad de producción antes de lo esperado.