La mujer más rica de Australia invierte en la expansión de Lynas Rare Earths para desafiar el dominio chino en tierras raras

Tecnologia
Gina Rinehart, la mujer más acaudalada de Australia, ha respaldado a Lynas Rare Earths en la adquisición de Meteoric Resources por 600 millones de euros. Esta operación estratégica le otorga a Lynas el proyecto Caldeira en Brasil, un movimiento clave en la estrategia occidental para reducir la dependencia de China en el suministro de tierras raras, minerales esenciales para diversas industrias de alta tecnología y defensa.

La mujer más rica de Australia ha destinado parte de su fortuna a una de las pocas empresas capaces de competir con China en un sector estratégico. Lynas Rare Earths, con el respaldo de Gina Rinehart como accionista principal, ha acordado la compra de Meteoric Resources por 968 millones de dólares australianos (unos 600 millones de euros), adquiriendo así el proyecto Caldeira en Brasil. Este descubrimiento en Minas Gerais representa un nuevo avance en la iniciativa occidental para disminuir la dependencia de China en el suministro de tierras raras, cruciales desde la fabricación de vehículos eléctricos hasta la de cazas y misiles.

China ha convertido las tierras raras en una poderosa herramienta industrial y geopolítica, concentrando gran parte de su extracción global y dominando de manera aún más contundente su procesamiento, que es el punto crítico de la cadena de suministro. Por su parte, Lynas ocupa una posición destacada en el ámbito occidental: es el principal productor de tierras raras separadas fuera de China y ha logrado producir comercialmente elementos pesados como el disprosio y el terbio, indispensables para la fabricación de imanes que operan a altas temperaturas. La adquisición de Meteoric amplía esta ofensiva con una nueva fuente de suministro ubicada a miles de kilómetros de sus actuales operaciones en Australia.

La respuesta se encontraba en Brasil. El proyecto Caldeira se extiende por Minas Gerais y contiene aproximadamente 1.600 millones de toneladas de recursos minerales, según los últimos datos de Meteoric. Su verdadero atractivo reside en su geología: las tierras raras se encuentran en arcillas de absorción iónica, materiales blandos que pueden ser excavados sin las explosiones habituales en las explotaciones de roca dura y que permiten la recuperación de los minerales mediante procesos relativamente sencillos. Meteoric afirma que estas características podrían convertir a Caldeira en una de las explotaciones de tierras raras de menor coste a nivel mundial.

El hallazgo adquiere otra dimensión debido a los elementos que albergan estas arcillas. Caldeira contiene neodimio y praseodimio, junto con tierras raras pesadas como el disprosio y el terbio, precisamente algunos de los materiales sujetos a nuevos controles de exportación por parte de Pekín a partir de 2025. Estos son componentes cruciales para los imanes permanentes empleados en motores eléctricos, turbinas y numerosas aplicaciones militares. Sin duda, cada restricción impuesta por China convierte una fuente alternativa económicamente viable en un activo estratégico para Estados Unidos, Europa y sus aliados.

La operación brasileña se alinea con una transformación que Lynas ha estado preparando durante años. La compañía extrae mineral en Australia, lo procesa en Australia y Malasia, y en marzo anunció un acuerdo preliminar de suministro por 96 millones de dólares con el Departamento de Defensa estadounidense para fortalecer las cadenas de suministro relacionadas con la seguridad nacional. Caldeira le permitiría añadir otra materia prima y explorar la capacidad de procesamiento en Brasil, un paso que podría convertir un gran yacimiento en una alternativa real a la cadena industrial china.

Lynas estima que el desarrollo de Caldeira requerirá más de 500 millones de dólares adicionales, y el mercado recibió la adquisición con ciertas dudas: sus acciones cayeron alrededor de un 6% tras el anuncio del acuerdo. La razón es que los inversores están atentos al riesgo técnico de pasar de la roca dura que Lynas domina a las arcillas iónicas con características distintas. En cualquier caso, la operación representa una inversión de más de mil millones de dólares, entre la adquisición y el desarrollo, para transformar una vasta reserva brasileña en lo que Occidente ha buscado durante años: una cadena de suministro de tierras raras cada vez más independiente de China.