La empresa alemana Egret ha lanzado el Egret Unit, un patinete eléctrico innovador diseñado específicamente para entornos rurales y terrenos difíciles. Este modelo destaca por su potente motor, suspensión completa y neumáticos adaptados, ofreciendo una solución robusta para usuarios que buscan una alternativa de movilidad más allá del asfalto. Su autonomía y capacidad de carga lo posicionan como una opción versátil para diversas necesidades.
Mientras que en las grandes urbes los patinetes eléctricos se han establecido como una alternativa válida a la bicicleta, el coche y el transporte público, en zonas rurales, caracterizadas por pendientes pronunciadas y caminos de grava, su utilidad se ve comprometida y muchos quedan inoperativos tras recorrer distancias cortas. La compañía alemana Egret ha desarrollado el Egret Unit pensando precisamente en estos escenarios.
Diseñada en Alemania, la marca Egret tiene su sede en Hamburgo y se ha dedicado al desarrollo de patinetes eléctricos desde 2012. Su fundador, Florian Walberg, no solo dirige la empresa, sino que también ha participado en grupos de trabajo técnicos en Bruselas, contribuyendo a la definición de las especificaciones de estos vehículos y sentando las bases para su posterior regulación en Europa.
El Egret Unit incorpora un motor de alto rendimiento con 1.890 vatios y 38 Nm de par motor. Aunque la normativa alemana limita la velocidad máxima de los patinetes eléctricos a 20 km/h, esta potencia no busca exceder la velocidad legal, sino mantener el impulso cuando se consideran el peso del usuario y la carga transportada. El Egret Unit puede soportar una carga máxima de 130 kg y es capaz de ascender pendientes de hasta el 32%. Como referencia, la calle con mayor pendiente del mundo, según los récords Guinness, tiene una inclinación del 35%.
Para circular fuera del asfalto sin riesgo de deslizamiento, el patinete integra neumáticos gravel de 10 pulgadas, que proporcionan estabilidad tanto en carretera como en caminos de tierra y grava. Además, cuenta con un sistema de doble suspensión, compuesto por una horquilla delantera de 20 mm y un basculante trasero de 30 mm.
En cuanto a la energía, equipa una batería de 730 Wh que se carga completamente en 8 horas y promete una autonomía de hasta 100 km en modo eco. Sin embargo, en un uso cotidiano que considere el relieve, la irregularidad del terreno y el peso del conductor, la autonomía real se sitúa entre 50 y 60 km. Para facilitar su almacenamiento, el patinete presenta un diseño plegable que permite guardarlo en casa o transportarlo en el maletero del coche. Adicionalmente, incorpora un pequeño portaequipajes bajo el manillar, ideal para fijar con una cincha hasta 10 kg de carga, facilitando el transporte de paquetes. Su precio de venta es de 699 euros.