El mapa de la propiedad de vivienda en Europa: contrastes entre la posesión y el alquiler

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Un análisis de Eurostat revela una marcada división en Europa respecto a la propiedad de vivienda. Mientras países del este como Rumanía, Eslovaquia y Hungría superan el 90% de propietarios, naciones como Suiza y Alemania muestran una fuerte inclinación hacia el alquiler. Este fenómeno, influenciado por factores históricos, económicos y regulatorios, destaca la complejidad del acceso a la vivienda en el continente.

La experiencia personal de adquirir una vivienda tras años de preferencia por el alquiler, debido al aumento de precios y el traslado a Madrid, resalta la importancia del acceso a la propiedad. Este indicador es crucial para medir el bienestar, la seguridad económica y la desigualdad patrimonial en Europa, donde curiosamente, los países más ricos suelen tener menos propietarios de vivienda.

El mapa titulado «Cuántos europeos son dueños de sus hogares», elaborado por "The World in Maps" con datos de Eurostat, ilustra esta disparidad. Eurostat, a través de su encuesta anual EU-SILC (Estadísticas de la Unión Europea sobre Ingresos y Condiciones de Vida), recopila información sobre la situación de la vivienda en los hogares de los estados miembros y países candidatos, revelando dos realidades europeas: la de los propietarios y la de los inquilinos.

La vivienda representa la principal forma de patrimonio para los hogares europeos y es fundamental para comprender la desigualdad de riqueza. Si bien la propiedad puede limitar la movilidad laboral, también actúa como un respaldo en tiempos de inestabilidad económica. No obstante, el mapa simplifica realidades diversas que varían según la edad, ingresos, nacionalidad, región o si se reside en una ciudad o un pueblo.

La última encuesta de Eurostat muestra que Rumanía, Eslovaquia y Hungría lideran en propiedad de vivienda, con más del 90% de sus habitantes siendo dueños. En general, poseer el inmueble es lo más común, excepto en Suiza (42%) y Alemania (47%). Sin embargo, un mayor predominio del alquiler no implica necesariamente una menor riqueza en el país.

De hecho, Alemania y Suiza, a pesar de sus altos PIB, se caracterizan por mercados de alquiler regulados, estables y con protección legal, lo que explica en gran medida esta tendencia. Austria, con un 54,5% de propietarios, también sigue esta línea. El centro de Europa se perfila como el territorio de los inquilinos, mientras que hacia el este, la propiedad es un legado de la era comunista. Tras la caída del Muro de Berlín, la privatización masiva de viviendas públicas a precios bajos en los años 90 impulsó las tasas de propiedad.

En el caso de Alemania, desde la posguerra, el alquiler privado y cooperativo ha gozado de un mercado sólido y protegido, con una política fiscal que no desfavorece el alquiler frente a la compra. España, Portugal e Italia se sitúan en una horquilla de propiedad media-alta, lo que concuerda con el modelo mediterráneo, donde la vivienda cumple una función de colchón económico y cultural.