Uber Eats se asocia con Zipline para implementar entregas con drones en Estados Unidos

Tecnologia
Uber ha anunciado una colaboración estratégica con Zipline, líder mundial en entrega con drones, para integrar servicios de reparto aéreo autónomo en Uber Eats. El objetivo es revolucionar la velocidad de las entregas, aspirando a un millón de envíos diarios en Estados Unidos para finales de 2029. Esta iniciativa busca reducir los tiempos de entrega a solo 5-10 minutos, transformando la experiencia del usuario.

Uber busca acelerar la entrega de comida a domicilio y, para ello, está considerando reemplazar a sus repartidores humanos por drones. La compañía ha anunciado una alianza estratégica con Zipline, la empresa de reparto con drones más grande del mundo, con el fin de realizar entregas aéreas autónomas de Uber Eats en Estados Unidos. La meta es alcanzar un millón de entregas diarias con drones para finales de 2029.

El acuerdo entre ambas empresas, que se hizo público el 17 de agosto, se basa en dos pilares fundamentales. El primero es la integración de los drones de Zipline directamente en la aplicación de Uber Eats, lo que permitirá a los usuarios seleccionar esta opción de entrega sin necesidad de descargar software adicional. El segundo es de naturaleza financiera, ya que Uber realizará una inversión estratégica en Zipline, adquiriendo una participación en la compañía, aunque el monto exacto no ha sido revelado por ninguna de las partes.

Las empresas han comunicado que los repartos comenzarán a finales de este año en las áreas de Estados Unidos donde Zipline ya opera, específicamente en Dallas-Fort Worth y Houston. Posteriormente, aunque no se han proporcionado fechas concretas, se prevé una expansión a "decenas de ciudades" estadounidenses. Zipline promete tiempos de entrega de entre 5 y 10 minutos para alimentos y productos de uso cotidiano.

Actualmente, Zipline realiza una entrega cada 20 segundos a nivel global, lo que equivale a aproximadamente 4.300 entregas diarias en todo el mundo. La cifra de un millón de entregas diarias solo en Estados Unidos, que es la meta tras el acuerdo con Uber, representa un incremento de más de 200 veces sus operaciones actuales. Si bien esta ambición es legítima, ni Uber ni Zipline han detallado cómo planean lograr este salto masivo en escala.

Las estadísticas de Zipline son impresionantes: opera en cuatro continentes, ha volado más de 135 millones de kilómetros de forma autónoma y atiende a más de 5.000 hospitales, acumulando más de 2,7 millones de entregas. La compañía está valorada en aproximadamente 7.600 millones de dólares, tras una ronda de financiación de 800 millones a principios de 2026.

Keller Cliffton, cofundador de Zipline, expresó en el anuncio su visión de construir "un mundo donde conseguir lo que necesitas sea tan rápido y sencillo como enviar un mensaje de texto". Dara Khosrowshahi, CEO de Uber, mencionó en una entrevista con The Wall Street Journal que la entrega ultrarrápida está demostrando ser un mercado incluso más grande que el reparto tradicional de comida.

Este movimiento forma parte de la estrategia de Uber para establecer una red de reparto híbrida, que combine repartidores humanos, robots terrestres y drones. La idea es asignar a cada pedido el tipo de repartidor más adecuado. Antes de este acuerdo, en 2025, Uber ya había establecido una alianza e inversión similar con la empresa israelí Flytrex para lanzar su servicio de envío con drones. Su estrategia es similar a la de los robotaxis: en lugar de desarrollar la tecnología internamente, la delegan a otras empresas, centrándose en el software que integra a los operadores.

Uber y Zipline no son los únicos competidores en la carrera por el reparto aéreo. DoorDash ha desarrollado su propio programa de drones y ha obtenido la certificación de la FAA para operarlo. Amazon Prime Air también sigue avanzando en este campo, al igual que Zipline, que ya colabora con otras empresas como Walmart, Chipotle, Wendy's y Panera para sus entregas.

El acuerdo entre Uber y Zipline es exclusivo para Estados Unidos, y por el momento no se han anunciado fechas ni planes para una posible implementación de este tipo de repartos en Europa. En España, aunque los envíos con drones no están prohibidos, los vuelos fuera del alcance visual, sobre personas y con carga requerirían una autorización individual de vuelo por parte de AESA o la clasificación en la categoría "certificada", la cual es similar a la aviación tripulada. Además, en España no existen zonas U-space declaradas, que son el sistema europeo que permitiría estos vuelos de forma rutinaria sobre ciudades. Por lo tanto, actualmente no hay un marco que facilite la llegada de este tipo de reparto a corto plazo.