SEA-LIFT: La solución española para instalar aerogeneradores marinos gigantes en profundidades costeras

Tecnologia
Un proyecto innovador, SEA-LIFT, desarrollado por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria, CENER y Nabrawind, ofrece una solución para instalar aerogeneradores marinos de más de 20 MW en las profundas costas españolas. Este sistema promete reducir costos operativos significativamente y facilitar el ensamblaje en el mar, abordando el desafío de las grandes profundidades marinas cercanas al litoral español.

Un nuevo proyecto parece ofrecer una solución no solo para la instalación de energía eólica marina en las costas españolas, sino también para hacerlo con los aerogeneradores más potentes del mundo. Se trata de SEA-LIFT, una iniciativa que, aunque aún se encuentra en fase experimental, muestra un gran potencial para la energía eólica marina en España.

Este proyecto, liderado por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria), en colaboración con el Centro Nacional de Energías Renovables de España (CENER) y la empresa navarra Nabrawind, entre otros, permitirá elevar aerogeneradores con potencias superiores a los 20 MW en plataformas flotantes. Su innovador sistema, según sus responsables, reducirá los costos operativos entre tres y cinco veces y simplificará el transporte y ensamblaje de la planta eólica en el mar.

La Universidad de Cantabria destaca que este proyecto podría ser crucial para la energía marina española, especialmente en un contexto donde el tamaño de los aerogeneradores aumenta y los objetivos de capacidad eólica son cada vez más ambiciosos, con una proyección de 218,1 GW para 2035, según el Periódico de la Energía.

El sitio web del proyecto indica que con SEA-LIFT será posible instalar turbinas de gran potencia en profundidades mayores, ya que hasta ahora la ubicación ha sido uno de los principales retos de esta tecnología en España. A diferencia de otras regiones como el norte de Europa, la situación española es particular: los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo del MITECO explican que algunas zonas de la costa española alcanzan profundidades de hasta 1.000 metros a solo 10 kilómetros del litoral. Esto implica que las áreas de interés para el desarrollo de este tipo de energía renovable están relativamente cerca de la costa y, según entidades como el Institut de Ciències del Mar, elevar plataformas marinas allí tendría un impacto considerable en la biodiversidad marina, la actividad humana y el paisaje. Por esta razón, el desarrollo de la eólica marina en España no ha avanzado tanto como la terrestre.

Para superar este obstáculo que representa el talud continental español, el futuro de la energía eólica marina se orienta hacia las plataformas flotantes (FOWP, por sus siglas en inglés). A diferencia de las plataformas tradicionales de cimentación fija, estas nuevas plataformas no dependen de la profundidad o la complejidad del fondo marino para su anclaje. En su lugar, como explica Iberdrola, utilizan diferentes tipos de sistemas que les permiten mantenerse en posición mediante fondeos y anclas, y flotar en emplazamientos mucho más alejados de la costa.

Además, otra de las innovaciones revolucionarias de SEA-LIFT es la utilización de la tecnología Skylift de la empresa navarra Nabrawind, que ya ha sido implementada en parques eólicos terrestres en Australia. Skylift es una solución autoizable y rápida para todo tipo de turbinas que posibilita la instalación de aerogeneradores sin necesidad de grúas gigantes y es resistente a las fuertes rachas de viento, comunes en los lugares donde se realizan estos trabajos.

Según la Hoja de Ruta para el desarrollo de la Eólica Marina y de las Energías del Mar en España, este tipo de recurso renovable es particularmente interesante, especialmente en otoño e invierno, cuando la radiación solar que alimenta las plantas fotovoltaicas es menor y el consumo de electricidad es significativamente mayor. Además, la energía eólica marina es más potente que su versión terrestre, ya que no presenta problemas de espacio ni altura, y el viento en alta mar encuentra pocos obstáculos, lo que lo hace más constante y más intenso.

España cuenta con más de 8.000 kilómetros de costa. Por lo tanto, si proyectos como este prosperan, el país podría aprovechar uno de sus mayores recursos renovables y continuar expandiendo el potencial energético que ya posee en tierra firme con el viento.