China aspira a que las energías renovables superen el 50% de su consumo energético para 2030

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China ha presentado su 15º Plan Quinquenal para energías renovables (2026-2030), un ambicioso proyecto que busca que más de la mitad de su combinación energética provenga de fuentes no fósiles. Este plan no solo establece metas de producción, sino que también aborda la seguridad y fiabilidad del sistema energético, consolidando el liderazgo del país en la transición ecológica.

En un escenario global de creciente volatilidad, China muestra una perspectiva optimista con el lanzamiento de su 15º Plan Quinquenal sobre energías renovables, que abarca el período entre 2026 y 2030. Este plan ofrece una visión clara del futuro energético que el gobierno de Xi Jinping proyecta y cómo el país planea abordar los desafíos clave en este ámbito.

Continuando con el progreso de los últimos años en energías renovables, China se ha fijado una meta ambiciosa y necesaria: que más de la mitad de su combinación energética provenga de este tipo de fuentes.

Según los objetivos del plan quinquenal, el gobierno prevé que el consumo de energías renovables aumente un 53% para 2030, logrando que el 50% de la combinación energética tenga su origen en fuentes no fósiles. Esto significa que el uso de renovables deberá alcanzar aproximadamente 1.800 millones de toneladas equivalentes de carbón estándar, superando los 1.180 millones previstos para 2025.

Para concretar este proyecto, se informa que para el final del lustro, la capacidad instalada total ascenderá a unos 3.500 GW, con una generación de energía anual cercana a los 6.000 TWh. De esta capacidad, la energía eólica y solar contribuirán conjuntamente con más de 2.800 GW, generando anualmente más de 4.000 TWh.

El plan no solo se enfoca en la producción energética, sino que también incluye diversas medidas para asegurar la fiabilidad de su sistema de renovables, considerado uno de los mayores retos actuales. Se contempla la implementación de sistemas de almacenamiento de energía que reserven el 20% de la electricidad durante las horas punta de verano e invierno, lo que representa un aumento del 10% respecto a los niveles actuales.

Además, en Pekín se están desarrollando infraestructuras de red que integran energías renovables con sistemas cada vez más sofisticados y alineados con estrategias nacionales. Un ejemplo de esto son las mega-redes diseñadas para transportar energía desde las regiones con mayor producción renovable hacia los grandes centros industriales y urbanos, donde la demanda es más elevada.

La estrategia de Pekín para 2030 es una continuación de sus acciones previas, enfocadas en fortalecer su economía y promover la autosuficiencia tecnológica y la vanguardia en la transición ecológica. China ya ha demostrado ser altamente competitiva en este aspecto, liderando la producción solar y eólica, así como la industria de los vehículos eléctricos. Ahora, el país da un paso más al establecer cifras concretas para construir un sistema eléctrico más limpio, resiliente y capaz de integrar volúmenes crecientes de energía renovable.

China se prepara para la siguiente fase. El plan destaca la gran oportunidad que tiene el país para consolidar su liderazgo en energías renovables y menciona innovaciones futuras para fortalecer su sistema. Estas incluyen el uso de inteligencia artificial, torres ultraaltas y plataformas flotantes para la energía eólica marina, así como el desarrollo de células solares de perovskita.