La creatina se ha consolidado como un suplemento popular, no solo en el ámbito deportivo sino también por sus posibles beneficios cognitivos. Mercadona ha lanzado su propia versión, generando dudas sobre su calidad. Un tecnólogo alimentario ha realizado un análisis exhaustivo, planteando interrogantes sobre su composición y certificación, sugiriendo que existen alternativas con mejor respaldo en el mercado.
La creatina se ha establecido firmemente como un suplemento alimentario de gran aceptación social. Más allá de los beneficios demostrados en el ámbito deportivo, se ha llegado a recomendar a la población general por sus efectos a nivel cognitivo. Dada esta gran repercusión, Mercadona ha decidido incursionar en este mercado, ofreciendo desde hace varias semanas un bote de 200 gramos en algunos de sus establecimientos.
La pregunta principal que surge es si la creatina vendida en Mercadona es de buena calidad. La respuesta es que ciertos aspectos no han sido bien recibidos por algunos expertos, como el tecnólogo alimentario Mario Sánchez, quien ha compartido un análisis detallado sobre este producto en su canal de YouTube.
Aunque generalmente se habla de "creatina" de forma genérica, existen diversos tipos de suplementos. La creatina monohidrato es la que cuenta con mayor respaldo científico, demostrando un efecto muy positivo en el organismo y siendo la forma más común en suplementos de alta calidad.
Por otro lado, se encuentra la creatina fosfato, que ejerce un efecto más directo sobre el músculo, pero carece de la misma cantidad de estudios que respalden su eficacia.
El producto de Mercadona, al revisar su lista de ingredientes, especifica que contiene ambos tipos de creatina, aunque no detalla las cantidades de cada uno. Sin embargo, se deduce que la creatina monohidrato es el componente principal al ser el primer ingrediente listado, aunque sin más especificaciones.
Adicionalmente, el producto incluye dos minerales, fósforo y calcio, que en este contexto no aportan un valor significativo y restan protagonismo a la creatina, que es el objetivo principal del consumo. En consecuencia, se estarían ingiriendo dos minerales que pueden no ser necesarios si los niveles en el organismo son normales, y que contribuyen a que solo entre el 70% y el 71% del contenido total sea creatina pura.
Al adquirir un suplemento alimentario de este tipo, es crucial conocer su origen y asegurar que cumple con los estándares de calidad para ofrecer su máximo rendimiento. En el caso de la creatina de alta calidad, es habitual que posea el sello Creapure, una certificación alemana que garantiza la máxima pureza de la creatina monohidrato y su fabricación bajo estrictos controles de calidad.
El producto de Mercadona no presenta ningún tipo de sello de calidad. Se sabe que es fabricado por la empresa externa Laboratorios Insa Diet y que no pertenece a la marca propia de la compañía valenciana.
Existen alternativas en el mercado con mejores certificaciones que prometen resultados de mayor calidad. Aunque el precio podría parecer una ventaja, un cálculo revela que el bote de 200 gramos cuesta ocho euros, lo que equivale a 40 euros por kilo. Con una inversión ligeramente mayor, es posible adquirir una creatina acreditada, con una tabla de composición detallada y que garantice un buen resultado.