China ha transformado la isla de Hainan en una zona con regulaciones económicas especiales, ofreciendo beneficios como impuestos reducidos y compras libres de aranceles. Este experimento busca atraer inversión extranjera y retener el turismo nacional. Sorprendentemente, figuras españolas como Antonio Miguel Carmona, Joan Gaspart y José Luis Rodríguez Zapatero han sido vinculadas a este proyecto, buscando facilitar el acceso al vasto mercado chino.
China ha establecido en Hainan un régimen de reglas propias, caracterizado por impuestos más bajos y compras exentas de aranceles, con el objetivo de que quienes ingresen a la isla puedan, potencialmente, acceder al mercado más grande del mundo. Este enclave, que cuenta con playas, resorts y una zona libre de impuestos del tamaño de un aeropuerto, ha visto la presencia de figuras como Antonio Miguel Carmona, Joan Gaspart y José Luis Rodríguez Zapatero.
Desde el 18 de diciembre de 2025, Hainan opera con una autonomía económica comparable a la de un país dentro de China. Los productos importados entran con costos significativamente reducidos, mientras que aquellos que buscan ingresar al resto de China deben permanecer o ser transformados en la isla. El gobierno chino ha comparado este modelo con los de Hong Kong, Singapur o Dubái, planteando la cuestión fundamental de hasta qué punto se puede abrir una economía sin perder el control.
El precedente de este modelo es Shenzhen, que hace cuatro décadas era un pequeño pueblo fronterizo y hoy es un centro global de producción de hardware. Sin embargo, Hainan no aspira a replicar el modelo fabril de Shenzhen, sino a atraer capital extranjero, evitar que el turismo chino se desplace a destinos como Tailandia o Europa, y probar nuevas regulaciones en un territorio del tamaño de Bélgica.
Este "sandbox" económico abarca 35.000 kilómetros cuadrados y está adornado con palmeras. El Foro de Boao, conocido como el Davos asiático, se celebra en esta misma isla, y en 2025, Zapatero volvió a ser una figura habitual en este evento.
En cinco meses y medio, las importaciones sin arancel en Hainan se han más que duplicado, alcanzando aproximadamente 2.650 millones de yuanes (unos 339 millones de euros). La zona libre de impuestos de la isla ya genera más de 20.000 millones. Las empresas de los sectores que China busca atraer se benefician de un impuesto de sociedades del 15%, en contraste con el 25% aplicado en el continente. Estos datos iniciales demuestran que la apertura económica ha comenzado y que el capital ya fluye, aunque no garantizan que Hainan se convierta en una nueva Shenzhen.
Los primeros en llegar a la isla no han sido ministerios, sino una red de contactos. Antonio Miguel Carmona firmó en diciembre un acuerdo para una oficina con el gobierno provincial, a través de la Asociación de Amistad China-España. Joan Gaspart, expresidente del Barça, ha sido referido por El Mundo como "embajador global" de la isla. Zapatero, por su parte, contribuye con su agenda y presencia en Boao. Según El Mundo, Carmona ha mencionado 32 empresas interesadas, con el turismo como principal demanda.
No obstante, entrar en Hainan no equivale a acceder directamente a Shanghái. La mercancía destinada al mercado continental aún se enfrenta a controles aduaneros adicionales. La oficina ofrece un atajo, pero las regulaciones continúan siendo determinantes. Además, el discurso de "España, primer país" proviene de la asociación y no constituye un acto de Estado. Las implicaciones tienen sus límites. China, de todas formas, se beneficia al proyectar una imagen de apertura (y alardear de ella) en un momento en que la inversión extranjera ha estado cautelosa durante años. Y si el experimento no tiene éxito, el fracaso se localiza en una isla.