Bill Gates Propone Gravar la IA para Proteger el Empleo y el Bienestar Social

Tecnologia
Bill Gates ha expresado una profunda preocupación por el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. En un reciente ensayo, el magnate tecnológico no solo aborda la desaparición de ciertos empleos, sino que también propone soluciones fiscales, como gravar los 'tokens' de IA y los robots, para financiar la reconversión profesional y mantener el estado de bienestar en una era donde el trabajo podría dejar de ser la principal fuente de ingresos.

Más allá de sus primeros empleos, Bill Gates ha tenido dos roles principales en su vida: cofundar una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo y, posteriormente, gestionar su fortuna a través de la Fundación Gates. Sin embargo, su experiencia no le ha impedido manifestar una seria inquietud sobre el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y su repercusión en el mercado laboral, tema que aborda en un reciente ensayo publicado en su sitio web personal. En este escrito, el magnate discute sobre empleos que podrían desaparecer, la necesidad de actuar con antelación y, fundamentalmente, sobre mecanismos para preservar el estado de bienestar de la población cuando el empleo deje de ser su principal sustento.

No es la primera vez que Gates escribe sobre IA. En 2023, comparó la IA con la llegada de internet, mostrando un gran entusiasmo por sus posibilidades. No obstante, el tono de su más reciente publicación es diferente: suena menos optimista y más enfocado en la preocupación por el impacto de la IA en un mercado laboral que, a su juicio, no parece estar preparado para afrontar tal cambio.

"Ahora mismo, no nos estamos preparando para ello. No veo indicios de que los líderes, los expertos y las comunidades estén afrontando los desafíos adecuadamente", escribe Gates en su ensayo. "Incluso en las mejores circunstancias, la transición a esta nueva era de la IA será uno de los momentos más turbulentos de la historia de la humanidad".

Una de las tesis centrales del ensayo de Gates se refiere a los empleos "Human Reserved", es decir, trabajos que deberían ser exclusivos para personas, incluso si la IA pudiera realizarlos con la misma o mayor eficacia. Gates ejemplifica esto con los cuidadores de su padre durante sus últimos años con alzhéimer. "La atención que [sus cuidadores] brindaron a mi padre fue insustituiblemente humana. Ningún robot podría ni debería haberlo hecho", señaló el millonario. Esta reserva de empleos tendría motivaciones económicas, como la inserción de trabajadores mayores que carecen de tiempo para reorientar sus carreras y no encuentran otras oportunidades. También existirían razones humanitarias, como que sea una persona y no una IA quien comunique a un paciente una enfermedad grave. "Podría imaginar que el 40% de los empleos podrían reservarse inicialmente para humanos. Pero ese es el límite máximo al que puedo llegar", declaró Gates a Axios.

Sin embargo, el argumento que Gates defiende con mayor énfasis no es laboral, sino fiscal, y no es la primera vez que lo expone públicamente. El millonario propone la implementación de impuestos sobre los 'tokens' de IA y los robots, de manera similar a como los empleados pagan impuestos sobre sus nóminas. "Creo que deberíamos gravar los tokens de IA y a los robots. Ahora mismo, si eres un empleador y contratas a alguien, pagas impuestos sobre la nómina de sus ingresos. Pero si compras un robot, generalmente puedes deducirlo de inmediato como un gasto empresarial", escribe Gates. Gates critica que el sistema actual está diseñado para incentivar a las empresas a reemplazar personas por máquinas con el fin de reducir su carga tributaria.

Según Gates, los fondos recaudados mediante este impuesto podrían destinarse a financiar la reconversión profesional de aquellos empleados que pierdan sus trabajos, permitiéndoles adquirir nuevas habilidades en áreas donde la mano de obra humana seguirá siendo indispensable. Esto serviría como un "balón de oxígeno" para prevenir que millones de personas caigan en la pobreza mientras reorientan sus carreras. Gates reconoce las críticas de algunos economistas, pero considera que vale la pena aceptar cierta ineficiencia y pérdida de productividad a cambio de mantener determinados empleos, al menos durante un periodo de transición.

Gates insiste en que la ventana de oportunidad para prepararse ante este impacto se está cerrando, y esperar a que la IA se implemente completamente en las empresas, dejando a los trabajadores sin empleo, sería catastrófico. El magnate dirige un mensaje a los líderes políticos y económicos: "Tienen la oportunidad de actuar ahora, antes de que el desempleo aumente drásticamente, las comunidades se vean afectadas y la confianza pública se haya erosionado". El fundador de Microsoft sugiere que ningún país puede resolver este desafío de forma aislada, por lo que hace un llamado a potencias como Estados Unidos y China para que colaboren en la búsqueda de una solución global, de la misma manera que se alcanzó un consenso (aunque sea mínimo) en temas como las armas nucleares, la aviación y la protección de la capa de ozono.