Anthropic busca desarrollar sus propios chips de IA para reducir la dependencia de Nvidia

Tecnologia
Anthropic, la compañía detrás de Claude, está explorando la creación de sus propios chips de inteligencia artificial. Esta estrategia busca disminuir la dependencia de las costosas GPU de Nvidia y optimizar el hardware para sus modelos. Para ello, la empresa ha considerado asociarse con MatX, una startup fundada por exingenieros de Google con experiencia en el diseño de aceleradores de IA.

Las empresas dedicadas al desarrollo de modelos de inteligencia artificial (IA) están interesadas en poseer sus propios chips para las fases de entrenamiento e inferencia. Google cuenta con sus TPU (Tensor Processing Unit) 8t y 8i, de última generación. Meta, por su parte, dispone de su familia de aceleradores MTIA (Meta Training and Inference Accelerator), encabezada por el recién presentado MTIA 300. OpenAI también ha lanzado su chip Jalapeño, optimizado para tareas de inferencia. Amazon y Microsoft han seguido un camino similar, desarrollando sus propios aceleradores para IA. Sin embargo, Anthropic es otra compañía que ha decidido emprender este camino y merece una atención especial.

La compañía liderada por Dario Amodei busca tener sus propios chips por dos razones principales. La más obvia es reducir su dependencia de las GPU de Nvidia, que no solo son costosas, sino que también presentan una disponibilidad fluctuante debido a las dificultades de TSMC, el fabricante, para satisfacer la demanda. La segunda razón para que Anthropic desarrolle sus propios aceleradores de IA radica en que el control sobre la fase de diseño de la lógica de estos chips le permitiría optimizarlos específicamente para entrenar sus modelos de la familia Claude y para cubrir sus crecientes necesidades de inferencia.

No obstante, este proyecto presenta desafíos considerables. El diseño de circuitos integrados es un proceso caro y lento, especialmente cuando se parte de cero. De hecho, el desarrollo de una sola generación de aceleradores de IA puede implicar costes de varios cientos de millones de dólares. Es en este contexto donde MatX, la segunda protagonista de esta historia, entra en juego.

Anthropic no desea comenzar desde cero. Para superar este obstáculo, la mejor opción es adquirir una empresa especializada en el diseño de chips para IA o, si la adquisición no es viable, establecer una asociación. Esto es precisamente lo que los creadores de Claude están haciendo. Según Reuters, Anthropic ha estado investigando la posibilidad de comprar MatX, una empresa emergente estadounidense de diseño de chips, por aproximadamente 7.000 millones de dólares. Como se puede intuir, esta no es una firma cualquiera dedicada al diseño de circuitos integrados.

MatX fue fundada en 2022 por Reiner Pope y Mike Gunter, dos exingenieros de Google que participaron en el desarrollo de su familia de TPU. Pope es un experto en el desarrollo de software e infraestructura para modelos de lenguaje, mientras que Gunter posee una vasta experiencia en el diseño de la lógica de los aceleradores de IA, lo que conforma una complementariedad perfecta. Según Reuters, la intención inicial de Anthropic era adquirir MatX, pero la negociación ha evolucionado hacia un acuerdo de asociación que, al parecer, aún no se ha formalizado.

Actualmente, los ingenieros de MatX están diseñando un acelerador optimizado específicamente para el entrenamiento de modelos de IA, un área en la que tanto sus competidores como la mayoría de las compañías desarrolladoras de modelos se están enfocando en la inferencia. Esta diferenciación probablemente ha captado la atención de Anthropic, que, no obstante, necesita chips optimizados tanto para el entrenamiento como para la inferencia.

Independientemente de si su acuerdo con MatX prospera, hay un hecho innegable: Dario Amodei y su equipo desean tener sus propios chips. Prueba de ello es el reciente fichaje de Amir Salek, un veterano en el diseño de chips que dejó Google en 2022 y ha trabajado desde entonces para Cerberus Capital Management.