Xiaomi invierte en chips propios con IA y conducción autónoma pese a la caída de beneficios

Tecnologia
A pesar de una importante disminución en sus resultados financieros, Xiaomi ha presentado una nueva generación de chips, incluyendo procesadores de inteligencia artificial y para conducción autónoma. Esta estrategia a largo plazo busca reducir la dependencia de proveedores externos y fortalecer su posición en mercados clave como el móvil y el automotriz, a pesar de los desafíos actuales del mercado.

Hace unos días, Xiaomi dio a conocer su nueva serie de chips, adoptando una estrategia contracorriente en un momento de escasez de componentes, inflación generalizada, intensa competencia y una disminución del 42% en sus resultados financieros. La empresa china mantiene firme su convicción de que el camino a seguir implica desarrollar sus propios procesadores.

El chip principal es el Xring O3, un procesador de inteligencia artificial fabricado con tecnología de 3 nanómetros que debutará en el Xiaomi 18 Fold. Además, Xiaomi presentó el Xring O100, un chip de seis nanómetros para potenciar su IA, y el Xring D100, un procesador de tres nanómetros diseñado para la conducción autónoma. Ambos estarán disponibles el próximo año.

Según Ivan Lam, analista senior de Counterpoint Research, Xiaomi se destaca entre las empresas chinas por su capacidad para diseñar chips móviles. Esta decisión es coherente, ya que la inteligencia artificial demanda procesadores cada vez más potentes, y depender de proveedores externos en este escenario representa un riesgo considerable. Además, esta estrategia no se limita a los dispositivos móviles, sino que se extiende a otros equipos, como los vehículos, que son de gran importancia estratégica. En resumen, es una estrategia con visión a largo plazo, y el mercado de semiconductres valora este tipo de apuestas firmes y consolidadas, como ha ocurrido con Apple y sus series A y M, Huawei y sus HiSilicon, o Samsung y sus Exynos: una inversión inicial con pérdidas que luego genera una ventaja competitiva.

El segundo trimestre de Xiaomi reveló cifras sorprendentes para una compañía con una trayectoria estratosférica: una reducción del 42,6% en el beneficio neto ajustado interanual, alcanzando los 6.219 millones de yuanes, y una disminución del 26,5% en los envíos de móviles. Esta caída tiene un origen estructural: el incremento en los precios de los componentes impacta fuertemente, considerando que más de la mitad de los envíos de Xiaomi corresponden a modelos con un precio inferior a 200 dólares, según la consultora Omdia. Este aumento de costes reduce los márgenes tanto en móviles como en vehículos eléctricos, reflejándose en que el margen bruto de la división de smartphones se contrajo al 8,5% desde el 11,5% del año anterior. Por ahora, Xiaomi ha orientado su estrategia hacia el segmento premium: aunque el volumen de ventas ha disminuido, sus dispositivos han logrado récords y el precio medio de venta se sitúa en 1.351 yuanes por unidad (aproximadamente 172 euros).

Estas cifras podrían generar preocupación en algunos directivos, pero como explica Alain Lam, vicepresidente y director financiero de Xiaomi, no hay prisa, ya que estas inversiones no generan un retorno inmediato. En su plan estratégico, la inversión en IA se encuentra en una fase de importante despliegue de capital y, como gran corporación, no tienen urgencia por monetizarla de inmediato. En consecuencia, su gasto en I+D creció un 25,6% interanual en el primer semestre, con la inteligencia artificial representando ya el 30% del total.