Ulanqab, una modesta ciudad en Mongolia Interior conocida por su ganadería y patatas, se ha transformado en un pilar fundamental para la estrategia tecnológica de China en inteligencia artificial. La ciudad alberga colosales centros de datos que aprovechan su clima frío y recursos energéticos renovables para ofrecer energía barata y eficiencia, atrayendo a gigantes tecnológicos y consolidándose como el motor de la IA en el país.
Rápidamente, piense en cinco ciudades chinas. Es probable que Ulanqab no figure en su lista, una urbe distante del patrimonio de Pekín y de la innovación de Shenzhen, pero de vital importancia para la estrategia tecnológica de China en el ámbito de la inteligencia artificial. Esto es comprensible, ya que Ulanqab es una humilde ciudad de Mongolia Interior que históricamente ha sobresalido por su ganadería y sus patatas.
La empresa Envision Group ha inaugurado recientemente su Galaxy Campus, un gigantesco centro de datos de 120.000 metros cuadrados (equivalente a 17 campos de fútbol) con capacidad para albergar hasta un millón de aceleradores de IA y una potencia planificada superior a los 2 gigavatios. Para contextualizar, según la consultora especializada Epoch AI, estas cifras superan a Colossus 2, el centro de datos de xAI, que se sitúa alrededor de los 1,5 gigavatios. Es el más grande, pero no el primero y, sin duda, no será el último: en 2013, Huawei inició la construcción de un centro de datos allí. Cinco años después, Apple anunció sus planes para alojar su servicio iCloud en centros de datos ubicados en la ciudad. También en 2018, la plataforma china de computación en la nube UCloud comenzó a edificar sus propias instalaciones. En 2020, llegó el gigante de los vídeos cortos Kuaishou y muchas otras compañías. Incluso DeepSeek tiene previsto añadir un gigavatio de capacidad de computación en Ulanqab este año. Así, se suman 89 acuerdos de centros de datos, 86 de ellos dedicados a la IA, según datos del gobierno local.
¿Por qué Ulanqab? ¿Qué posee esta ciudad para convertirse en el motor de una industria tan demandante energéticamente? Varios factores importantes: una vasta extensión de terreno, un clima frío y viento, lo que se traduce en electricidad económica. Según el SCMP, el precio del kilovatio-hora es de aproximadamente 0,35 yuanes, menos de la mitad que en las provincias del este. La zona concentra casi el 10% de los recursos eólicos de China y un tercio de los de Mongolia Interior, según la agencia estatal Xinhua. El factor decisivo es su clima: con una temperatura media de 5 °C, es posible refrigerar los servidores exponiéndolos al aire frío del exterior. ¿El resultado? Un índice de eficiencia energética inferior a 1,15. Ulanqab se encuentra en un lugar remoto e inhóspito, ideal para la ubicación de centros de datos.
La otra cara del auge: la electricidad. El crecimiento de los centros de datos conlleva un aumento en el consumo eléctrico: los centros de datos chinos consumieron 170.000 millones de kWh en 2025, lo que representa un 1,6% del consumo eléctrico nacional, y esta cifra sigue en ascenso. Según Wang Hongzhi, director de la Administración Nacional de Energía, para 2030 se espera que el consumo alcance los 800.000 millones de kWh, aproximadamente el 6% del consumo total de China. Para abordar este crecimiento, este año el gobierno chino ha introducido un concepto: la coordinación de la potencia de computación y el suministro de electricidad. Es decir, unificar la generación de electricidad, la capacidad de la red, el almacenamiento de energía y los recursos informáticos para que la energía renovable pueda utilizarse de manera más eficiente. La red eléctrica, renovada, estable y limpia, sería la base; la red informática actuaría como el 'cerebro' que optimiza su uso; y la red de comunicaciones, como la 'autopista' que conecta todo el sistema.
Construir es una cosa, usar es otra. China está desarrollando una infraestructura formidable de centros de datos y centrales de energía (tanto renovables como no), pero no toda la capacidad construida se está aprovechando. Según datos de la Academia China de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, recopilados por SCMP, en 2025 solo se utilizó el 36,8% de la capacidad de cómputo inteligente disponible en el país. Gran parte de la demanda de IA sigue concentrada en las ciudades del este, lejos de donde se construyen estas infraestructuras económicas. Ulanqab busca solucionar esto con el plan 2026-2028, con el que ya ha acelerado sus esfuerzos: tiene como objetivo superar los 200.000 petaflops de capacidad. La zona es conocida por ser la 'pila' de China, con megacentrales solares en el desierto, enormes aerogeneradores o incluso torio, pero quiere ir un paso más allá: dejar de vender solo electricidad y cómputo para vender directamente tokens de IA.