El misterio del Monte Kailash: La única gran cima del Himalaya que permanece invicta

Tecnologia
En medio del auge por conquistar las cumbres más desafiantes, el Monte Kailash, de 6.638 metros y ubicado en el Himalaya, se mantiene como la única gran cima sin ascensos exitosos. Esta montaña es considerada sagrada por múltiples religiones y su escalada está prohibida por el gobierno chino, así como por un profundo respeto cultural y espiritual que ha disuadido incluso a los alpinistas más experimentados.

A diferencia de la masificación que se observa en otras cumbres, el Monte Kailash, con 6.638 metros de altura y situado en la prefectura de Ngari, en la cordillera Gangdisê del Himalaya, en la meseta tibetana occidental, permanece sin ser coronado. Esta región, cercana a las fronteras de China, India y Nepal, es el nacimiento de cuatro ríos cruciales de Asia: el Indo, el Brahmaputra, el Sutlej y el Karnali, que fluyen en distintas direcciones, otorgándole un aura mística.

A pesar de su atractivo para los escaladores, no se ha registrado ningún ascenso exitoso a su cima. La razón principal no es la falta de capacidad técnica, sino su profundo significado espiritual. El Kailash es reverenciado como el "axis mundi" o centro espiritual del universo por el hinduismo, el budismo, el jainismo y la religión bön. Para estas creencias, pisar sus laderas constituye una profanación. Además, el gobierno chino ha prohibido explícitamente su escalada debido a su trascendente importancia religiosa y cultural.

A lo largo de la historia, ha habido intentos fallidos de aproximación. En 1926, los exploradores británicos Hugh Ruttledge y R.C. Wilson desistieron por el exceso de nieve. En 1936, Herbert Tichy recorrió sus alrededores, pero no logró coronarlo. Posteriormente, varios escaladores extranjeros han solicitado permisos de ascenso, recibiendo siempre una negativa. Incluso grandes alpinistas como Edmund Hillary y Reinhold Messner han rechazado la idea de escalarlo por una cuestión de respeto. Messner, quien obtuvo un permiso a mediados de los años 80, declinó la oportunidad, afirmando: "Si conquistamos esta montaña, entonces conquistamos algo en el alma de las personas. Les sugeriría que vayan y escalen algo un poco más difícil."

Existe otro monte aún más alto que no ha sido coronado: el Gangkhar Puensum, en Bután, con 7.570 metros de altitud, siendo la montaña más alta del mundo sin un ascenso registrado. A diferencia del Kailash, este monte sí fue objeto de al menos cuatro expediciones serias en los años 80, principalmente británicas. Sin embargo, el gobierno de Bután prohibió en 1994, por motivos espirituales, escalar cualquier pico por encima de los 6.000 metros. En 2003, la prohibición se extendió a todo el montañismo en el país, haciendo que las montañas de Bután sean, literalmente, intocables. Este veto es incluso más sistemático y absoluto que el impuesto al Kailash.