España registra un encarecimiento sin precedentes en el coste de la vivienda, con el precio del metro cuadrado alcanzando su nivel más alto desde 2007, según el Consejo General del Notariado. A pesar de una reducción del 4% en las ventas de casas en junio respecto al año anterior, el valor del metro cuadrado residencial se disparó un 8,8%, evidenciando una tensión creciente en el mercado inmobiliario nacional.
En España, el coste de adquirir una vivienda ha alcanzado cifras históricas. Esta conclusión se desprende del informe más reciente sobre vivienda del Consejo General del Notariado (CGN), que destaca dos porcentajes clave para comprender la situación actual del mercado: en junio, las ventas de casas disminuyeron un 4% en comparación con el mismo mes del año anterior, mientras que el precio del metro cuadrado residencial se incrementó un 8,8%, llegando a 2.144 euros. Este es el valor más elevado registrado por el CGN desde que comenzó a publicar estadísticas en 2007. La incógnita ahora es si esta tendencia de encarecimiento persistirá y qué niveles alcanzará.
Lo que ha sucedido es una agudización de la doble dinámica que el mercado residencial ha estado experimentando: se realizan menos transacciones de viviendas que hace un año, pero aquellas que se concretan tienen un coste significativamente mayor. El último informe mensual del CGN, que ofrece un panorama completo del primer semestre de 2026, indica que en junio la venta de viviendas cayó un 4%, pero los precios subieron un 8,8%. Este aumento en el coste por metro cuadrado residencial explica que, a pesar de una menor cantidad de compraventas, los bancos otorgaron más hipotecas que en junio de 2025. Específicamente, los préstamos para la adquisición de viviendas aumentaron un notable 0,2%, y su importe promedio creció un 7,3%.
El precio de la vivienda varía según la región de España, pero en términos generales, el coste promedio del metro cuadrado en junio fue de 2.114 €. Al analizar con mayor detalle, los pisos fueron los más afectados por el incremento, encareciéndose un 13,8% de media hasta los 2.529 €/m2. Las casas unifamiliares también vieron subir su precio, aunque en menor medida, un 2,5%, apenas superando los 1.500 €/m2. Curiosamente, las operaciones de compraventa de pisos descendieron un 5,6% en comparación con junio de 2025, totalizando 50.458 propiedades. Por el contrario, las transacciones de viviendas unifamiliares mostraron una tendencia opuesta, aumentando casi un punto, lo que se traduce en 17.071 inmuebles cambiando de propietario.
Los notarios no solo proporcionan la media nacional, sino que también publican datos desglosados por comunidades autónomas. La información revela que el mercado residencial no se comporta de manera uniforme en todo el país. En cuanto a las compraventas, en junio, 13 regiones registraron menos operaciones que el año anterior. Destacan las caídas en el País Vasco, con un 14,2% menos de transacciones, y La Rioja, con un descenso del 12,5%. Sin embargo, en Navarra, el número de operaciones creció un 18,6%, una tendencia similar a la observada en las notarías valencianas (7,9%) y cántabras (5,4%).
En lo que respecta a los precios, estos aumentaron en la mayoría del país. Los únicos territorios donde la vivienda no se encareció en junio fueron Baleares y Navarra. En las 15 autonomías restantes, el metro cuadrado se revalorizó, en algunos casos con incrementos de doble dígito, como en Cantabria (41,6%), Región de Murcia (22,1%), Comunidad Valenciana (21%) o Comunidad de Madrid (19,5%). Esta última fue la región con el metro cuadrado más costoso, situándose en 4.104 €, por encima de Baleares (4.056 €/m2), País Vasco (3.217 €/m2) y Cataluña (2.526 €/m2).
Los datos del CGN son relevantes por varias razones: ofrecen balances actualizados periódicamente, con un desfase de solo unos meses, y se basan en datos cerrados en las notarías, a diferencia de las plataformas inmobiliarias que solo muestran el valor solicitado por los vendedores. No obstante, deben interpretarse con cautela. Aunque en junio se alcanzó el nivel más alto (2.114 €/m2) de toda la serie histórica, sugiriendo que la vivienda ha llegado a su mayor coste desde al menos 2007 y continúa su ascenso, es crucial considerar un aspecto clave: el informe del CGN no especifica si utiliza valores nominales o reales. Este no es un detalle menor. Los valores nominales reflejan los precios corrientes en cada momento, mientras que los reales tienen en cuenta el efecto de la inflación, mostrando la revalorización efectiva. El indicador del valor nominal lleva ya tiempo señalando cifras superiores a las de la burbuja inmobiliaria de 2007.
El estudio del CGN es significativo porque captura la tensión en la que se encuentra el mercado residencial español, principalmente condicionado por el desequilibrio entre oferta y demanda. Esta realidad explica que, aunque se cierran menos compraventas, se firman más hipotecas y el valor de las viviendas se incrementa. En junio, los préstamos para adquirir viviendas aumentaron un leve 0,2% interanual y su cuantía subió un 7,3%, alcanzando, de media, los 188.785 euros. En España, el 53,7% de las compras se financian y los préstamos otorgados cubren el 72,3% del valor del inmueble.