El piloto Victor Glover de la misión Artemis II ha expresado su desacuerdo con la ubicación propuesta por la NASA para el alunizaje de Artemis IV en 2028, el polo sur lunar. Glover argumenta que el ecuador de la Luna ofrecería condiciones más seguras y operativas, citando diferencias en la iluminación solar y la eficiencia de las órbitas para la evacuación. La NASA, por su parte, busca el polo sur debido a la presencia de agua helada y consideraciones geopolíticas frente a la competencia espacial.
La próxima misión del programa Artemis, Artemis III, se enfocará en ensayar las maniobras de acoplamiento con los vehículos lunares de Blue Origin y SpaceX. Sin embargo, será en Artemis IV, programada para 2028, cuando se realice el alunizaje. Aunque aún falta tiempo, la planificación es crucial. Por ello, Victor Glover, piloto de Artemis II, manifestó este verano su desacuerdo con la ubicación de alunizaje seleccionada por la NASA. La agencia espacial busca llevar la nave al polo sur de la Luna, mientras que Glover considera que sería más seguro aterrizar cerca del ecuador.
Glover presenta dos razones fundamentales para su postura a favor del alunizaje en el ecuador. En primer lugar, destaca la cuestión de la luz. En la región central de nuestro satélite, la distribución de la luz y la oscuridad es bastante uniforme, a pesar de que un día lunar equivale a unas dos semanas terrestres. En contraste, en el polo sur, el Sol permanece muy bajo en el horizonte, lo que genera zonas permanentemente en sombra. Si la nave aterrizara en uno de estos puntos, dispondría de menos energía solar para alimentar sus sistemas eléctricos.
En segundo lugar, se refiere al aspecto de la órbita. La cápsula Orión se acoplará en órbita lunar con su módulo de aterrizaje, y los astronautas destinados al alunizaje se trasladarán a este. Una vez separados, Orión continuará orbitando la Luna hasta reencontrarse para el viaje de regreso. El inconveniente radica en que para aterrizar en el polo sur se ha elegido una órbita de vuelo específica, la órbita halo casi rectilínea (NRHO), que es muy alargada y tiene un periodo orbital extenso. Como resultado, Orión solo estaría en la posición adecuada para recoger a los astronautas una vez por semana. Ante esta situación, Glover subraya que si un astronauta tuviera una emergencia médica al llegar, la espera para la evacuación sería excesivamente prolongada.
Las zonas en sombra del polo sur lunar, aunque representan un desafío operativo, son también una de las principales motivaciones de la NASA para elegir esta ubicación. En algunos de los cráteres de estas regiones permanentemente sombreadas, existe agua helada que podría ser de gran utilidad, tanto para el consumo como para la producción de combustible y otros recursos esenciales para los astronautas.
El piloto de Artemis II reconoce las ventajas del polo sur que no se encuentran en el ecuador. Sin embargo, sugiere que sería preferible alunizar cerca del centro de la Luna y, desde allí, avanzar gradualmente hacia el polo sur, lo que considera una opción mucho más segura.
Más allá de la presencia de hielo, numerosos expertos en geopolítica opinan que la NASA persigue el aterrizaje en el polo sur lunar con urgencia debido a que China también ha establecido este como su objetivo. El programa lunar del país asiático está muy avanzado, y se espera que logre otro alunizaje en poco tiempo. Si China consigue establecer una base directamente en el polo sur lunar, podría dificultar el acceso de la NASA a su destino deseado.
Esta situación no debería ocurrir si se considera el Tratado del Espacio Exterior, que compromete a los países a compartir los recursos espaciales y a no apropiarse de territorio en el espacio. No obstante, podría haber una diferencia sustancial entre los compromisos adquiridos y las acciones futuras. Aunque no debería ser así, la historia ha demostrado la naturaleza altamente competitiva y a veces irracional de la carrera espacial cuando dos potencias políticas se enfrentan. Ahora solo queda observar si Estados Unidos atenderá las recomendaciones de los expertos.